Capitán Zanahoria y su Pandilla: animales con mallas

Por Eduardo Arredondo Bazán y David Méndez.

Publicado originalmente en Comikaze #7 (noviembre de 2009).

 

Hace mucho tiempo, gracias a la mítica editorial Novaro, pudimos conocer una etapa en la cual el sello DC no se preocupaba por mantener un orden en las historias de sus héroes, una época en la que el fin justificaba los medios y por lo tanto se podían crear desde argumentos inverosímiles hasta universos enteros para conseguir la atención del lector.

Fue en uno de estos mundos que conocimos a un grupo de superhéroes conformado por el Capitán Zanahoria (Captain Carrot), un conejo que funge como líder del equipo; Conchudo (Fastback), una tortuga velocista; Gatina (Alley-Kat-Abra), una minina hechicera; Patogoma (Rubberduck), un pato muy elástico y moldeable; Porcino(Pig-Iron), un enorme cerdo de acero; y Lanita (Yankee-Poodle), una perrita con el poder del magnetismo animal, quienes fueron conocidos en nuestro país como el Capitán Zanahoria y su Pandilla (Captain Carrot and his Amazing Zoo Crew).

Este singular grupo habitaba un mundo (que después conoceríamos como Tierra C) poblado de animalitos antropomorfos que recordaban la fórmula que ya había explotado la Warner Brothers con sus Looney Tunes.

El Capitán Zanahoria debutó en 1982, en un preview de 16 páginas presentado en New Teen Titans #16, para después contar con su propia serie, en la cual además de hacer un team-up con el mismísimo Superman, se presentaría al resto de sus compañeros de aventuras. Los guiones eran del genial Roy Thomas, con dibujos de Scott Shaw, aunque a lo largo de la serie notaríamos a un gran número de artistas que dotaron a la historieta con una identidad propia. La serie original constó de sólo 20 números (de los cuales, hasta donde tenemos entendido, 17 fueron publicados en México, lo que no estaba nada mal para una época en la que el noveno arte no tenia tanta popularidad como en nuestros días). Cabe mencionar que los primeros seis episodios de la serie se publicaron en la historieta Supermán presenta, bajo el  formato Avestruz, mientras que el resto sería publicado en el título Supercomic presenta, en un tamaño más pequeño, entonces conocido como Águila.

El otro Roger Rabbit

La historia del Capitán comienza en la ciudad de Gnu York, metrópoli de un universo paralelo a donde Superman llega accidentalmente al tratar de detener un meteoro, mismo que se fragmenta en seis pedazos que caen en distintas regiones de este mundo, otorgando poderes a los protagonistas del cómic (tal vez suene un poco simplón el asunto, pero así era en 1983). Es aquí donde conocemos a Roger Conejo (en inglés Roger Rabbit, a quien más tarde, para evitar problemas legales con la película de Robert Zemeckis, se le cambiaría el nombre a Rodney), quien se gana la vida como dibujante y escritor de historietas para la revista Sólo para Animales, quien al comer unas zanahorias brillantes de su macetero obtiene poderes muy parecidos a los del Hombre de Acero, aunque sólo por 24 horas (llama la atención que Roger es el único personaje que no tiene sus poderes de fijo).

En su debut, el Capitán tendría como contrincante a la gigante estrella de mar Starro, quien sería derrotado gracias a la ayuda de Superman y el resto de la Pandilla en el lejano Plutón. Vale la pena mencionar que si bien en un principio el grupo de héroes no tenía un lugar fijo de residencia, al tener dos de sus miembros una vida publica en el medio de la farándula, todos decidirían mudarse a Follywood, para albergarse en la casa de Patogoma (como cierto magnate que dio cobijo a un popular equipo en su mansión), pero unos cuantos capítulos después terminarían en un  cómodo cuartel con forma de la letra Z, muy al estilo de DC.

Otro detalle que llamó la atención del lector fue la gran gama de personajes parodiados en las páginas del cómic, entre los que destacaron los hermanos Marx, Farrah Fawcett o Steven Spielberg (junto con su famoso extraterrestre), a quienes vimos retratados como animales toon. Un personaje que tuvo gran relevancia en el cómic fue Quesín el Micro Ratón (Little Cheese), quien además de ser el único adolescente de la historia, contaba con un origen trágico (su padre, científico, murió a manos de Gatazo, un obeso felino del mismo estilo que Kingpin, el enemigo de Daredevil). La muerte de Quesín a manos de Gatina/Alley-Kat-Abra implicaría el nacimiento de historias más adultas para el título. Pero sin duda, una de las aventuras más recordadas por los seguidores de esta serie fue el encuentro de la Pandilla y los Animales de la Justicia (la JLA, cuyas siglas significaban Just a Lotta Animals, algo así como Sólo un montón de animales), donde pudimos encontrar la versiones animalescas de los héroes más grandes de la editorial, como Superardilla, Coneja Maravilla, Aquapato, Crash, Batiratón y Cordero Verde, entre varios otros seres provenientes de Tierra C-Minus. En cuanto a la galería de villanos del Capitán Zanahoria, basta decir que como lectores podíamos encontrar de todo: desde ranas gigantes y genios malvados, hasta un perro chihuahua con habilidades místicas y cierto parecido a Dalí.

Al revisitar al Capitán Zanahoria y su Pandilla no encontraremos ultra violencia o personajes oscuros y vengativos, sólo diversión, buen humor y bastante aventura, lo cual, siendo honestos, son algunas de las razones por las cuales también nos acercamos a los cómics ¿O no?

El último salto del Capitán

Por David Méndez

Tras brevísimas apariciones en títulos como Funniest World, Teen Titans, New Teen Titans y The Oz-Wonderland War, no fue sino hasta finales de 2007, durante la serie Countdown, que el Capitán y sus camaradas volvieron a las viñetas, aunque sólo fue durante los tres números de la miniserie titulada The Final Ark, escrita por Bill Morrison (cofundador de Bongo Comics, escritor-dibujante de Simpsons Comics y director creativo de Futurama), dibujada por el mismo Scott Shaw y entintada por Al Gordon.

La historia, en la cual el gobierno ha prohibido las actividades superheroicas tras la muerte de Quesín (Little Cheese), comienza en la Comic-Con Interspecional de Sandy Eggo, donde el villano conocido como The Salamandroid intenta robar un ejemplar de la primera aparición del Capitán Zanahoria. Es entonces que Rodney Rabbit, quien se halla en la convención promoviendo los cómics Krypto The Superdog y Ace The Bat-Hound (recordemos que el conejo es dibujante de historietas) se reúne con el resto de sus compañeros, quienes se encuentran en el mismo lugar dando autógrafos como los héroes que son, para intentar detener al villano, sin éxito.

En el segundo número de la miniserie, los miembros de la actual Zoo Crew (Yankee Poodle, Rubberduck, Pig-Iron, Fastback y American Eagle) se enfrentan con Frogzilla y atestiguan el regreso de su ex-compañera Alley-Kat-Abra, quien les ayuda a derrotar al anfibio y de paso explica al equipo que no fue ella la responsable de la muerte de Little Cheese, sino un doble maligno creado por el maligno Feline Faust.

Mientras The Salamandroid trabaja un plan con Starro The Conqueror para terminar con la ZooCrew, el nefasto Rash Al Paca también tiene malévolos propósitos para todo el planeta y los héroes que lo habitan. Gracias a la caótica situación, el gobierno vuelve a dar carta blanca a los héroes, quienes repentinamente se quedan si poderes, a excepción de Pig-Iron, por lo que en la tercera entrega de la serie la solución se encuentra en traer de vuelta a la JLA (Just a Lotta Animals).

Tras percatarse del cataclismo cósmico (hay que recordar que esta miniserie forma parte de la saga Countdown), El Capitán y sus aliados se reúnen en un yate para tratar de llegar a un lugar seguro, atravesando el espacio y diversas dimensiones con ayuda de la JLA y los New Dogs.

Al final, aparecen en una extraña dimensión habitada por seres humanos. Allí, Red Arrow, Zatanna y Hawkgirl, quienes participan en un festival de caridad para niños en la ciudad de San Francisco, evitan que el yate aparecido en medio del cielo cause un desastre, y tras observar el contenido de la nave, se sorprenden al encontrar una especie de Arca de Noé, repleta de animales (y pequeños disfraces de superhéroe), entre los que resaltan un pato silvestre, una french pooddle, un cerdito, un águila calva, una gata, una tortuga y un conejo marrón, el cual provoca ternura en Zatanna, quien lo adopta.

Y así es como termina la historia del Capitán Zanahoria y su Pandilla, como pequeños e indefensos animales en un mundo real. Aunque con ese tierno conejo en manos de una de las magas más poderosas del Universo DC… todo podría pasar.

 

 

 

 

 

Author: Eduardo Arredondo

De carácter complejo, pero bueno en el fondo, es lector de “cuentitos” desde antes de aprender a leer, un eterno enamorado del noveno arte en todas sus formas, así como un incansable promotor del mismo. Ha dado charlas sobre juguetes, coleccionables y cómics en escuelas, convenciones y alguno que otro evento. Confía más en los perros que en las personas.

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