Destrúktor: con todo el poder del sol

 

En la década de los 80, la escena historietil nacional pasaba por un buen momento, y aunque en niveles de venta no era comparable con épocas anteriores, al menos seguía siendo un medio fértil. Un título que en ese entonces prometía mucho era Destrúktor, El Defensor Cósmico.

Entre los títulos nacionales que llenaban los puestos de revistas junto con los cómics de licencia, se encontraba Karmatrón y Los Transformables, historieta escrita y dibujada por Óscar González Loyo, que alcanzó gran éxito y popularidad. La entrega 67 de este título, publicada el 25 de mayo de 1987, vino acompañada de un obsequio: el primer número de Destrúktor.

Para el proyecto se contactó a Nicanor Peña y Alfonso Samaniego Diéguez, excompañeros de González Loyo en la Academia de San Carlos, quienes curiosamente ya habían sido competencia suya, pues años antes (en 1984) la dupla realizó la historieta La Banda Timbiriche para Editorial Proyección, subsello de Ejea que también publicó Las Aventuras de Parchís, dibujada por González Loyo.

 

 

Según comentó Nicanor Peña en entrevista con Comikaze, originalmente la historieta se iba a titular Solaris, vocablo que mezclaba la palabra Sol con los nombres de los dioses egipcios Ra e Isis, pero en una reunión en casa del dibujante y editor Óscar González Guerrero, tras barajar varios nombres, finalmente se decidió usar el de Destrúktor (la idea le llegó a González Guerrero cuando vio pasar un gran camión de carga que ostentaba la leyenda Destructor).

Los hermanos Nicanor y José Luis Josefo Peña decidieron que la historia sería una épica basada en la cosmogénesis gnóstica, doctrina de la que eran asiduos seguidores, y en Star Wars. En largas reuniones se platicó el curso de la historia, a partir del que Alfonso Samaniego realizó los guiones que fueron dibujados por Nicanor Peña y entintados por su hermano. La otra parte del equipo se conformó por Connie Peña en el color de interiores, Anna Uribe en el color de la portada, Guillermo Borrego como letrista, Óscar González Guerrero como director de arte, y María Esther Loyo en la corrección de estilo, quienes juntos dieron vida a esta saga semanal, de la que se publicaron 33 números a todo color, en tamaño media carta.

 

El excesivo ritmo de trabajo que exigía la publicación semanal hizo mella en las actividades cotidianas de Nicanor Peña, quien terminó muy desgastado con el proyecto. Esto, aunado a la falta de visión de la editorial, que insistía en conservar a Destrúktor como título semanal en vez de arriesgarse con otro formato, periodicidad o equipo creativo, orillaron al cierre de la publicación en enero de 1988.

En años recientes, Nicanor Peña fue colaborador de la revista Educa Educadora, así como artista del cómic Littlest Pet Shop, del sello IDW, pero no abandona la idea de volver a publicar junto con su hermano Josefo más aventuras de Destrúktor:

Creemos que ya vivió su tiempo y espacio, pero la estructura y personajes se pueden utilizar en otro proyecto, con nuevos personajes, escenarios y aventuras. Ya tenemos toda la historia estructurada, así como los nuevos personajes. Pensamos hacerlo en una saga de tres, cinco o siete números o en formato de novela gráfica. Creemos que actualmente podría salir algo con mejor calidad

 

 

La historia
Destrúktor, El Defensor Cósmico presenta un futuro lejano en el que el mal se ha apoderado de gran parte del Universo tras La Gran Guerra de los Mil Años y la derrota del emperador Adonai, y el líder del lado oscuro, Astaroth, comienza a ganar terreno en sus planes de conquista universal. Sin embargo, la Organización de Resistencias (OR), dirigida por el almirante Amiaxas, es el mayor obstáculo para que Astaroth culmine su sueño.

Cuando Cosmo, un piloto de la OR, intenta escapar de las hordas malignas de Astaroth, llega a lo que miles de años atrás era conocido como la Tierra, planeta cuyos habitantes emigraron a distintos rincones de la galaxia en el años 2527, dejando atrás un mundo inhóspito y salvaje. Ahí es donde Cosmo conoce a la maga Dafne, al experto tecnológico Cucho, al pequeño robot Toto, y a Kutum, uno de los siete sabios que sobrevivió a la guerra.

 

 

 

Cosmo y sus nuevos amigos descubren que Kutum custodia, en lo que alguna vez fue la ciudad de Washington, a la nave Solaris, una de las siete creadas para los sabios del planeta. Al insertar Kutum su bastón en la prodigiosa nave dorada y pronunciar las palabras ¡Sol, elemento vital, provee con tu rayo al báculo de cristal, genera al libertador!, ésta se transforma en un gran robot, llamado Destrúktor, El Defensor Cósmico.

Basados en la idea de que el ser humano tiene tres cerebros: el motriz, el emocional y el intelectual, los creativos de esta historieta hicieron que, con la ayuda del báculo de cristal, Cosmo, Dafne y Cucho pudieran pilotear a Solaris/Destrúktor para defender al universo de las garras de Astaroth, con ayuda de la OR y el comandante Amiaxas.

Mientras el malvado Astaroth contaba con aliados como los robots Fobos, Metamorfos, Cronotrón, Eternio, Caos y Pulverizador, así como sus compinches, el Doctor Deseo, Exterminio, Rasputín, Hombre Hormiga, Hitlerón, Sargento Moscov y Anna Malévola, a lo largo de su vida editorial, Destrúktor tuvo como compañeros de aventuras a personajes como el duende Bompi, Uxtul el sabio, Polifemo el cíclope, Pan el fauno, la Dama del Lago, así como Arial el inventor y su robot Explorador I.

Cabe decir que en su momento no faltaron las comparaciones del título con Star Wars, además de con Galactus, personaje propiedad de Marvel Comics, lo que no es de extrañar, pues a Nicanor Peña le gustaban mucho las aventuras presentadas en Fantastic Four, por lo que retomó el casco del Devorador de Mundos para incorporarlo al diseño de Destrúktor.

 

Dato Comikaze

+Además de regalarse con Karmatrón #67, Destrúktor #1 fue un obsequio de Memín Pinguín #33, publicado por Editorial Vid. Más tarde, Batman #1, de Vid, fue un obsequio de Destrúktor #20.

+El precio de Destrúktor refleja la dura situación económica de México en ese tiempo: mientras el primer número costaba 150 pesos, seis meses después el precio de portada era de 300. Un incremento del ciento por ciento en unos cuantos meses.

 

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Author: David Mendez

Cofundador de Comikaze, es un asiduo lector de viñetas y coleccionista de todo aquello que tenga letras y monitos, así como de sus ramificaciones en juguetes, ropa, películas y promocionales. Gusta de compartir su afición en medios impresos y electrónicos así como de viva voz, además de ser diseñador, locutor, productor, escritor y comediante en sus ratos no libres.

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1 Comment

  1. En esa serie fueron mis primeras colaboraciones con Oscar, pues entinté algunos números (los años no perdonan y ya no me acuerdo ni cuales ni cuantos) de Destruktor sobre lapices de Niacnor (un tipazo).
    Después hize unos números en Karamtron junto con Oscar, en un cross-over con mis personajes, Intercepto en la Galaxia Perdida. Y después apareció en otro número el Capitan Cabeza.
    Datos para fans.

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