El canto del Gallito o Míralo con disimulo

 

Los inicios de los 90 fueron una mala época para la historieta en México. Los grandes personajes habían pasado a mejor vida desde la década anterior, gracias al afán de sus editores por evitar cualquier reclamo relacionado con derechos de autor, y al hecho de que encontraron una nueva veta en la historieta popular: la sexycomedia.

A este género, que obtuvo ventas millonarias, se sumaron prácticamente todos los artistas consagrados del historietismo mexicano, quienes de otra manera no habrían contado con una fuente de trabajo segura.

Las revistas populares, conocidas genéricamente como sensacionales, comenzaron a subir de tono, se volvieron más atrevidas y a la postre derivaron en sexacionales, llamados así por su alta carga sexual.

 

 

 

 

Pese a este gris panorama, algunos jóvenes creadores comenzaron a reunirse con la intención de crear una revista que rompiera con todo lo que representaba el cómic industrial que se producía en el país.

Influidos por el trabajo de autores europeos y latinoamericanos, así como por la vanguardia de la escena estadounidense y las revistas mexicanas ¡Snif! y Bronca, estos noveles dibujantes, la mayoría concentrados en los suplementos de los periódicos, empezaron a fraguar, con más entusiasmo que conocimiento editorial, lo que eventualmente derivaría en El Gallito Inglés, la revista de cómic de autor más importante que se haya visto en México.

 

 

 

 

 

                     Foto: Cortesía Ricardo Camacho

Historieta, rock y humor
Este grupo de creativos, conformado por Edgar Clément, Ricardo Camacho, Ricardo Peláez, Pepe Quintero, y Erik Proaño ‘Frik’, entre otros, se enfrentó a las dificultades que implicaba publicar una revista independiente en nuestro país, y para sortear ese problema se acercó a otros talentos con mucha más experiencia editorial, como Luis Fernando, colaborador de los suplementos de historieta de autor más importantes del país, y a los editores Rogelio Villarreal y Víctor del Real, con un gran recorrido en revistas culturales independientes. Este último sacó a flote el proyecto de los artistas al asumir el papel de editor.

En enero de 1992 vio la luz El Gallito Inglés, una revista verdaderamente propositiva que marcó un hito en la historieta nacional de autor. El concepto presentado en esa primera etapa estaba bien definido y giraba en torno al rock mexicano, que en ese entonces comenzaba a hacer ruido y a tener presencia en medios.

 

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Author: Everardo Ferrer

Everardo Ferrer es promotor y difusor de la cultura del cómic desde 1994, cuando publicó por primera vez El Factor Mutante en las páginas de la revista Códice Rock. Ha colaborado en las publicaciones especializadas más importantes que se han impreso en México: Súper Cómics, Noveno Arte, Comic Zone y Cenizas: Revista Narrativa Gráfica. Es socio fundador de Comikaze y fue el articulista más longevo de Grupo Editorial Vid, papel que repite en Editorial Kamite.

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