El Monje Loco: una breve semblanza del abad maldito

Por Cecilio Jacobo González. Publicado originalmente en Comikaze #35.

 

El monje loco cuenta sus historias de auténtico terror… ¡Los miércoles de cada semana sacudirá sus nervios con sus espeluznantes relatos! Busque esta publicación en todos los puestos de periódicos y revistas.

Así se presentaba El monje loco, uno de los personajes más conocidos y emblemáticos de la historieta de terror en México. Dueño de una gran trayectoria editorial, pues apareció en distintas series e incluso en su propio título a lo largo de casi 40 años. Sin embargo, sus inicios no fueron en el cómic, sino en la radio.

El monje loco tuvo su origen en la emisora radial XEW, que transmitió el programa homónimo a partir de 1937. Este radioteatro presentaba historias terroríficas narradas por Salvador Carrasco como la voz del Monje, quien siempre comenzaba sus relatos con la frase: Nadie sabe, nadie supo, la verdad sobre el pavoroso caso de para después contar una terrible historia de dolor, muerte, traición, horror y desesperanza.

Pero, ¿quién es el personaje? Como su nombre lo indica, es un abad encapuchado cuya trágica historia comenzó con su propia desgracia, sucedida en tiempos coloniales, cuando por omisión provocó la muerte de una bella doncella y se volvió depositario de una maldición: Vivirás para siempre, tus ojos serán testigos del pecado y la perdición, y así será por los siglos de los siglos.

 

Este suceso lo condenó a atestiguar eternamente el dolor humano en diferentes momentos y lugares históricos, los cuales narró al filo de la medianoche desde una vieja capilla, siempre al lado de un órgano. Al término de cada capítulo compartía una especie de moraleja macabra y una larga carcajada.

En su versión gráfica, El  monje loco se publicó de forma seriada en varios títulos, comenzando de manera semanal en 1940 como parte de la famosa revista Chamaco, de Publicaciones Herrerías. Para los años 50 sus historias aparecían en las páginas de Cuentos de Abuelito, de Corporación Editorial Mexicana. Luego, ya con su propio título, tuvo una breve etapa de sólo tres números publicados en 1967 por Editorial Continente,

A finales de ese mismo año Editorial Temporae, un subsello de Editorial Novaro, retomó el título. Para ello contó con grandes talentos de la época, tales como Salvador Carrasco en los argumentos y Rubén Lara (Fantomas), José Pacindo, Carlos Moro, Juan Rangel y José Barradas en  el dibujo. Esta fue la etapa más longeva y famosa del personaje, pues entre 1967 y 1971 se publicaron 169 números semanales.

 

Las portadas, sangrientas y tétricas, enmarcaban toda clase de historias con elementos terribles: muertos sin descanso que claman venganza, enfermedades aterradoras como la rabia y la focomelia secundaria, magia negra, brujería y asesinatos rituales, además de un largo etcétera.

Entre las características distintivas del sello Temporae destacaban la libertad creativa y el impulso a la historieta de autores mexicanos. Recordemos que fue ese mismo sello el que albergó la primera historieta de Alejandro Jodorowsky, Aníbal 5, un cómic de culto y gran clásico de la ciencia ficción. Por eso no sorprende que justamente en esta etapa que argumentistas se aventuraran a explorar toda clase de horrores, incluyendo dos adaptaciones de cuentos clásicos de Edgar Allan Poe.

El pozo y el péndulo fue adaptado por Rubén Lara y Salvador Carrasco en un contexto histórico diferente (la Segunda Guerra Mundial) y protagonizado por un militar francés capturado por la avanzada nazi que invade París, mientras que la adaptación de Berenice presentó una versión con mayores modificaciones respecto a la historia original y corrió a cargo de Carlos Moro y Juan Rangel en colaboración con Patricia Moro y Alfonso Trigo.

Tras la etapa en Temporae/Novaro, El Monje Loco tuvo un breve renacimiento en 1972 a cargo de Grupo Editor de México, pero no alcanzó el éxito anterior. Esta serie tuvo sólo seis números y una numeración extraña, que continuó  donde terminó la etapa de Temporae, pero agregó un número serial (170-1, 171-2, 172-3, etcétera).

 

De engendros y otras aberraciones

La influencia de El monje loco en la cultura popular mexicana es innegable. En versiones gráficas ha sido  inspiración para títulos de otras editoriales, destacando El abate negro, de EDAR y El monje místico, de Editorial Ortega Flores. En los años 90 Editorial Tanya lanzó una versión apócrifa del personaje, bautizado como El monje infernal, mismo que apareció en la publicación Leyendas de La Llorona y El monje infernal.

En la misma década, el comediante Eugenio Derbez popularizó su parodia televisiva del personaje, El Lonje Moco, chusca imitación del abad maldito que se caracterizó por ser sumamente desmemoriada, torpe y nada tenebrosa.

Pero el más raro de todos estos engendros ocurrió en la música, ya que la agrupación mexicana Míster Chivo le dedicó una cumbia. En ella se narra cómo un despistado paseante se queda sin gasolina en una noche oscura y lluviosa. Al buscar refugio, encuentra un monasterio donde conoce a El monje loco, quien le cuenta su terrible pasado y las historias que ha presenciado. El paseante, atemorizado, huye. Días después, al buscar reencontrarse con el personaje, pero no halla el monasterio, quedando sólo en sueños su terrible encuentro.

 

De una u otra forma, aún si es como parodia, las repeticiones del programa televisivo de Derbez en televisión y plataformas como Blim permiten que la figura de El monje loco siga vigente.

Aquellos interesados en conocer su historieta pueden todavía encontrar ejemplares físicos a precios decentes en librerías de viejo y sitios de venta online. Incluso existe un blog (http://monjeloco6771.blogspot.com/) donde han sido rescatados en formato digital una gran cantidad de sus relatos. Date tiempo de leer una de sus terribles historias, no te arrepentirás.

Author: Jorge Tovalin

Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la UNAM, estudia la Maestría en Mercadotecnia y Publicidad en la Universidad Iberoamericana. Fue productor y conductor del programa de radio semanal sobre cómics La Quinta Dimensión, en la estación cultural 95.7 FM El Politécnico en Radio (2004-2007). Fue articulista de Editorial Vid por cuatro años, en títulos como Batman, Superman, Justice, Wonder Woman, Watchmen y Una muerte en la familia, entre otros. Desde 2008 es coordinador editorial de Comikaze, único medio impreso mexicano dedicado en su totalidad a la difusión del cómic. En los inicios de Editorial Kamite se desempeñó como articulista, antes de ser invitado a ocupar el cargo de Editor en Jefe de Bruguera Comic Books, tarea hasta realizó que el proyecto cerró a fines de 2015. Durante seis años (2012-2018) fue coordinador de prensa y community manager de La Mole Comic Con, fungiendo como content manager la primera mitad de 2018. Actualmente colabora con Caligrama Editores.

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