HorrOctubre/¡Con todo el Powell!

Por Jorge Tovalín. Publicada originalmente en Comikaze #29 (septiembre de 2015).

 

Reconocido escritor y dibujante de The Goon, cómic que desde 1990 le ha hecho ganar cinco premios Eisner, Eric Powell es uno de los pocos creadores que viven de su propio personaje. Humilde y reservado, Powell visitó la ciudad de México para participar en La Mole Comic Con. A continuación hacemos un recuento de lo más destacado de la conferencia que ofreció y que tuvimos el gusto de moderar.

¿Cómo descubriste los cómics y cómo te diste cuenta de que te gustaban?

Los descubrí muy joven, pues tenía un tío que los coleccionaba y gracias a él tuve mi primer acercamiento a ellos. Pero para mí, leer cómics fue sólo una cosa de la infancia, pues después de un rato perdí cualquier interés en ellos, ya sabes, durante la adolescencia. Cuando tenía dieciséis los redescubrí, gracias a un amigo que me mostró algunas cosas de artistas como Bernie Wrightson.

Yo vivía en una zona rural donde no había tiendas de cómics, y lo único a lo que había estado expuesto eran mayormente cómics de superhéroes de Marvel y DC, así que no me había dado cuenta de que allá afuera había todo un mundo con otros tipos de historias contadas a través del arte secuencial.

 

Eres autodidacta, pues nunca asististe a una escuela de arte. ¿Dificultó esto tu eventual búsqueda de trabajo profesional?

Fue muy difícil, pero no creo que haya sido más duro que para alguien que haya tomado clases de arte, ya que en cualquier campo artístico, sea en la literatura, la música o el cine, la demanda siempre es menor a la cantidad de gente que desea dedicarse a ello. Con los cómics no es diferente, y hay más gente que quiere ser dibujante profesional que títulos que en verdad puedes poner a la venta.

Simplemente trabajé muy duro en ello y no paré. Para mí no había ninguna otra opción: iba a dedicarme a hacer cómics y eso era todo. No aceptaría un “no” como respuesta. Tampoco tenía ego, así que cuando recibía cartas de rechazo de las editoriales y me daba cuenta de que tenían razón, trabajaba para mejorar aquello que me señalaban. Tienes que aprender a recibir las críticas constructivas y a ser tu más severo crítico, pero también debes confiar en ti para que cuando te critiquen puedas usar esos argumentos para mejorar.

 

 

Aún así, te cuesta trabajo dar recomendaciones y revisar portafolios. ¿A qué se debe eso?

Odio criticar el arte de los demás. Recibí críticas muy duras de mis primeros trabajos, pero estaban justificadas, ya que aún no estaba listo y no producía arte de calidad. Algunas fueron realmente duras, al punto de que un profesional me dijo “nunca vas a trabajar en cómics”.

Para mí es difícil ser honesto, pues no quiero lastimar los sentimientos de nadie. No quiero decirle a nadie “ese rostro realmente apesta”. Y si el dibujo es en verdad terrible, trato de rescatar el lado positivo y decir, por ejemplo, “tu anatomía es buena, en serio, pero tal vez deberías practicar más tu perspectiva”. Intento dar el lado positivo y el negativo, y ser alentador a la vez.

Una de las partes que menos me gusta de asistir a convenciones es cuando alguien me muestra un portafolio, especialmente si no es bueno, pues me pongo tenso y no sé cómo responder.

 

Tu primer trabajo profesional  fue para Razor Uncut #32, de London Night Studios. ¿Qué sentiste cuando viste tu arte impreso por primera vez en un cómic?

Fue mi primer trabajo pagado para un cómic, y luce como tal, ja, ja, ja. Estaba feliz de haber conseguido el trabajo, y aún más feliz de que me pagaron por ello. Esa editorial publicaba cómics picantes, sus portadas tenían desnudos y cosas así.

No tengo quejas sobre eso, pues tienes que comenzar en algún lado. No los juzgo por los contenidos que publicaban, pero no es algo que seguiría haciendo… ni la primera cosa que pongo en mi curriculum.

Tom Sniegowski, entonces escritor de Vampirella, fue quien te invitó a trabajar en ese título.

Así es. Bernie Wrightson, uno de mis artistas favoritos, visitó Nashville, mi ciudad natal, para participar en una sesión de firmas en una tienda de cómics. No me podía perder la oportunidad de conocer a un artista al que veneraba.

En esa época Vampirella había tenido un resurgimiento, y Tom Sniegowski, quien también estaba en la tienda, vio que yo le estaba mostrando mi portafolio a Wrightson. Se acercó a mirar sobre su hombro y me dijo “eso luce bastante bien, aquí está mi tarjeta”. Luego hablamos un poco por teléfono y me consiguió mi primer trabajo. De hecho, él escribió la historia que dibujé para “Razor Uncut”.

 

The Goon comenzó como un proyecto autoeditado por ti. ¿Cómo recibiste la oferta de Dark Horse cuanto te invitó a publicarlo bajo su sello?

En ese entonces yo trabajaba de forma independiente y aceptaba cualquier trabajo que me encargaran, pero sentía que no me daban oportunidades que demostraran lo que realmente podía hacer. Recibía mucho trabajo de relleno, lo que significa que cuando alguien no cumplía con sus fechas de entrega yo tenía que dibujar un cómic en un lapso muy corto, lo que hacía que mi arte no luciera muy bien.

Mi trabajo como freelance comenzó a escasear y tuve que elegir entre encontrar otra carrera o hacer algo por mi cuenta para demostrar de lo que era capaz. Así que mezclé todo lo que amo y el resultado fue “The Goon”.

Fue genial trabajar en ello y hacer algo que fuera sólo mío, que nadie me dijera qué hacer y poder meter cualquier idea loca que quisiera. Aun así, debo decir que en aquel entonces no creía poder desarrollar una carrera con eso.

 

 

Eres uno de los pocos artistas de cómics que viven de su propio proyecto. ¿Qué es lo mejor de escribir y dibujar el cómic que tú mismo creaste?

¡Que jamás me despedirán de mi propio título!

He tenido la oportunidad de trabajar con personajes establecidos en cómics como “Bart Simpson’s Treehouse of Horror” y varias cosas para Marvel y DC, pero eso nunca será tan satisfactorio como creías cuando eras niño, o al menos no para mí.

Siempre amé a los X-Men y pensaba que me encantaría dibujarlos. Pero el problema es que yo amaba a los X-Men de John Byrne, y ya no existen. Jamás dibujaré a esos X-Men y nunca podré hacer con esos personajes lo que quisiera, porque pertenecen a compañías que tienen directrices y estructuras propias qué seguir.

Así que poseer un personaje con el que tengo libertad para contar cualquier tipo de historia, sin tener que recibir la aprobación de una compañía, es lo más satisfactorio para mí.

 

 

Para terminar, sabemos que te gustan mucho los monstruos.

¿Cuáles son los tres que, a tu gusto, patean más traseros?

El Monstruo de Frankenstein. En mi oficina tengo una repisa llena de cosas suyas. También la Criatura de la Laguna Negra es de mis favoritas. Me encantan los monstruos incomprendidos, ya sabes, como el monstruo de Frankenstein en todas las películas de la Universal. Vamos, ahora ni siquiera es aterrador, sólo es un personaje trágico. La Criatura de la Laguna Negra es casi lo mismo, un animal incomprendido lanzado a un mundo industrializado.

¿Quién patearía más traseros? Me gustan los hombres lobo, como el de la Hammer Films. No puedo recordar ahora el título (Powell se refiere a The Curse of the Werewolf , de 1961, con Oliver Reed), pero “American Werewolf in London” también es una de mis películas favoritas.

No sé quién ganaría en una pelea… tal vez el Monstruo de Frankenstein, porque ya está muerto y no puedes matarlo.

 

 

 

Otras entrevistas Comikaze

+Arthur Suydam: una entrevista zombie

+Adam Hughes: la entrevista exclusiva

+El arte de engañar al ojo: una charla con Luis Royo

+Van Helsing vs Dracula: entrevista con Patrick Shand 

 

Author: Jorge Tovalin

Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la UNAM, estudia la Maestría en Mercadotecnia y Publicidad en la Universidad Iberoamericana. Fue productor y conductor del programa de radio semanal sobre cómics La Quinta Dimensión, en la estación cultural 95.7 FM El Politécnico en Radio (2004-2007). Fue articulista de Editorial Vid por cuatro años, en títulos como Batman, Superman, Justice, Wonder Woman, Watchmen y Una muerte en la familia, entre otros. Desde 2008 es coordinador editorial de Comikaze, único medio impreso mexicano dedicado en su totalidad a la difusión del cómic. En los inicios de Editorial Kamite se desempeñó como articulista, antes de ser invitado a ocupar el cargo de Editor en Jefe de Bruguera Comic Books, tarea hasta realizó que el proyecto cerró a fines de 2015. Durante seis años (2012-2018) fue coordinador de prensa y community manager de La Mole Comic Con, fungiendo como content manager la primera mitad de 2018. Actualmente colabora con Caligrama Editores.

Share This Post On

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *