Gwen Stacy y la inmortalidad del primer amor

Por Alberto Calvo. Publicado originalmente en Comikaze #33 (abril de 2017).

 

Uno de los sellos característicos de Spider-Man desde su aparición, y parte fundamental de lo que lo diferenciaba a su título de otras series de superhéroes, es su rico elenco de personajes secundarios y la forma en que son utilizados. Tal vez a algunos les moleste la comparación, pero en aquellos tempranos días, el drama y la angustia adolescente daban a The Amazing Spider-Man un tono que sólo puede describirse como telenovelesco.

Esa impresión se ve reforzada al dar un repaso a la gran cantidad de mujeres que han tenido un peso importante en la vida de Peter Parker y su heroico alter ego, y quienes más allá de servir como meras damiselas en peligro, han ocupado toda clase de roles: figura materna, novia, amiga, vecina, e incluso jefa y compañera de trabajo.

En cuanto a la vida romántica del trepamuros, es probable que la mayoría de los lectores estén familiarizados con la complicada e intermitente relación que Peter tuvo con Mary Jane Watson antes de casarse con ella, pero para muchos otros, y me incluyo, el gran amor en la vida de Peter Parker es un personaje que, a varias décadas de su muerte, sigue siendo parte importante de la mitología de Spider-Man: Gwen Stacy.

 

Reina de belleza

Gwendolyne Maxine Stacy fue presentada a los lectores en las páginas de The Amazing Spider-Man #31. Compañera de Peter en la facultad de bioquímica de la Empire State University, en ese mismo número se nos informó que había sido la reina de belleza de la preparatoria Standard, también en la ciudad de Nueva York. Creada por Stan Lee y Steve Ditko, en sus primeras apariciones Gwen era una fría y altanera belleza que se sentía atraída por Peter Parker, quizás por una mezcla de admiración hacia un estudiante talentoso y la extrañeza que le provocaba la indiferencia con que éste la trataba, algo que lo separaba del resto de los estudiantes de su escuela, fascinados con la belleza de Gwen.

Ditko dejó el título tras el número 38, y fue reemplazado por John Romita. El cambio de artista transformó por completo la imagen de Gwen, suavizando sus facciones al tiempo que añadía un toque de dulzura que provocó que Peter, al igual que miles de lectores alrededor del mundo, se enamorase de la hermosa e inteligente rubia. Este cambio de imagen se combinó además con la presentación de Mary Jane Watson, introducida en el número 42, lo que preparó el terreno para construir un triángulo amoroso en el que Gwen y MJ competían por la atención de Peter, en un curioso reflejo de lo que pasaba con Betty y Veronica en las páginas de Archie. A diferencia de aquel eterno triángulo sin definición, Peter decidió rápidamente y empezó una relación con Gwen.

 

Amor marcado por la tragedia

Gwen era hija del capitán de policía retirado George Stacy, quien no sólo aprobaba a Peter como novio de su hija, sino que además había aprendido a reconocer a Spider-Man como un héroe, aún a pesar de que operaba fuera de la ley. Con el paso de los números, el capitán Stacy se iba incluso convirtiendo en una figura paterna para Peter, pero si algo hemos aprendido de la suerte Parker, es que cuando mejor van las cosas, algo malo está por suceder, y así fue en esta ocasión. El capitán Stacy fue gravemente herido luego de salvar a un niño de un derrumbe durante una pelea entre Spidey y el Doctor Octopus. El héroe trató de llevarlo a un hospital, pero era demasiado tarde y el valiente expolicía murió en sus brazos, no sin antes revelarle que conocía su identidad secreta y encomendarle el cuidado de su hija.

Lo que en condiciones normales hubiera servido para unir más a Gwen y Peter como pareja, en este caso los distanció. Gwen culpaba a Spider-Man por la muerte de su padre, y sentía que Peter no le brindaba el suficiente apoyo. La verdad era que Peter estaba a punto de proponerle matrimonio cuando ocurrió la tragedia, pero al ver el odio que Gwen sentía por su contraparte, decidió no hacerlo. Confundida y sintiéndose menospreciada, Gwen decidió irse a vivir a Londres con su tío Arthur. Poco después regresó a los Estados Unidos, pero la relación  con Peter parecía haber perdido el rumbo.

 

Esa falta de rumbo en la relación era un eco de lo que pasaba con los autores del cómic, quienes no sabían cómo proceder con la pareja. Gerry Conway, el guionista, estaba convencido de que habían llegado al punto en que algo tenía que suceder, y casarlos no estaba en los planes de la editorial. Tras discutir el tema con Gil Kane, artista de la serie en aquel entonces, y con John Romita, el entintador, decidieron matar a Gwen. Dependiendo de la fuente o la fecha de la entrevista, hay versiones que afirman que esto se hizo con el conocimiento y aprobación de Stan Lee, aunque otras dicen que se hizo a sus espaldas, provocándole un gran disgusto cuando se enteró.

Como haya sido, es un hecho que The Night Gwen Stacy Died, publicada el 13 de marzo de 1973 en las páginas de The Amazing Spider-Man #121, es recordada como una de las grandes historias del arácnido, además de representar un hito histórico en el medio. Para algunos, ese número marcó el final de la Edad de Plata, y de no ser así, al menos sí hubo un antes y después en la inocencia que caracterizaba al género de superhéroes hasta ese punto.

Además, la historia provocó gran división entre los lectores, algunos de los cuales pedían la cabeza de Conway. A eso hay que sumarle el debate sobre la causa de la muerte de Gwen. ¿La mató la impresión de verse cayendo hacia el vacío, o el tirón provocado en su columna cuando Spidey intentó salvarla le rompió el cuello? La segunda parece la teoría más aceptada, pero es otro de esos casos en que parece depender de a quién se le pregunte.

 

Más allá de la muerte: clones

Gwen resultó un personaje tan fuerte, que ni siquiera la muerte pudo detenerla. Los reclamos contra Stan Lee por haber permitido su muerte eran tales, que desde su puesto como publisher de Marvel Comics presionó para que Gerry Conway escribiera una historia en que la trajera de regreso. El escritor se oponía a hacerlo, pues creía que eso restaría plausibilidad a las historias, pero al final cedió, poniendo como única condición que una vez que el personaje estuviera de vuelta, le permitieran sacarlo del título a su entera discreción.

Así surgió la llamada saga del clon (la original, no la aberración que sumió a Spider-Man en un vacío creativo durante la década de los 90), pues Conway consideró que era la única forma de traer a Gwen de regreso sin mayores complicaciones ni caer en contradicciones, y fue en las páginas de The Amazing Spider-Man #144 que el personaje reapareció. Gwen estaba completamente sana pero no tenía recuerdo alguno de los sucesos que llevaron a su muerte o de lo ocurrido en el tiempo transcurrido desde entonces (casi dos años en la historia).

 

Eventualmente se reveló que en realidad se trataba de un clon creado por el Profesor Miles Warren, maestro de la ESU que estaba enamorado de Gwen y quien se había vuelto loco después de su muerte. Al final de esa historia y con plena consciencia de su origen y naturaleza, el clon de Gwen decidió irse de Nueva York para buscar construir una nueva vida en alguna otra parte del mundo.

La segunda saga del clon, en los años 90, sólo complicó innecesariamente las cosas, pues además de presentar múltiples réplicas de Gwen, sentó un precedente para que esto siguiera pasando cada cierto tiempo. En esa historia descubrimos que el clon que ya conocíamos se fue a vivir a Londres bajo el nombre de Joyce Delaney, y que en realidad era el segundo clon creado por Miles Warren, pues éste se había casado con el primero.

Pecados del pasado

El escritor J. Michael Straczynzki se ganó a pulso el odio de los lectores de Spider-Man con el arco Sins Past, aparecido en 2004, donde se reveló que, tras la muerte de su padre, Gwen estaba tan molesta con Peter, que inició en secreto una relación con Norman Osborn, de la cual quedó embarazada, dando a luz a una pareja de gemelos mientras estaba en Europa. Eso llevó directamente a su muerte, pues Osborn quería criar personalmente a sus herederos, mientras que Gwen quería encargarse de ellos al lado de Peter. El propio Straczynski ha manifestado arrepentirse de la historia, porque él quería que Peter fuese el padre de los gemelos, y porque tampoco le permitieron sacarla de continuidad durante la historia One More Day.

 

Conspiraciones y regresos

Recientemente, Gwen fue parte importante de The Clone Conspiracy, historia con la que el escritor Dan Slott cerró cabos sueltos en la continuidad de los clones y en la que además le dio a Gwen una salida digna, olvidando infamias pasadas, como la mencionada Sins Past. Es probable que no hayamos visto lo último de Gwen Stacy, pero esperemos que en el futuro se le trate de mejor manera.

 

Versiones populares

+Spider-Gwen. Marvel está lleno de Tierras paralelas en que las cosas sucedieron de forma diferente a como las recordamos. En Tierra-65, por ejemplo, Gwen Stacy fue mordida por una araña irradiada y adquirió poderes arácnidos. La muerte de su amigo y compañero, Peter Parker, la motivó a usar sus poderes con responsabilidad y adoptó la identidad de Spider-Woman para pelear contra el crimen, actividad que alterna con su banda de punk. Tras los eventos de Spider-verse, Spider-Woman se integró a los Web Warriors, y ha tenido aventuras fuera de su propio mundo, incluyendo la Tierra 616, la de la continuidad regular de Marvel, donde recientemente participó en Dead No More: The Clone Conspiracy.

 

+Gwenpool. En junio de 2015 Marvel publicó 20 portadas variantes en las que Gwen Stacy era reimaginada como otros personajes. La de Deadpool’s Secret Wars #2 presentaba una amalgama de Gwen con Deadpool, llamada Gwenpool, que resultó tan popular que se publicaron dos historias de respaldo en Howard the Duck, a las que siguió el especial Gwenpool Holiday Special #1 (con arte del mexicano Óscar Bazaldúa, entre otros) y más tarde, en abril de 2016 una serie regular, The Unbelievable Gwenpool. Sin embargo, se le dio un nuevo origen y se determinó que el personaje era en realidad Gwen Poole, sin relación alguna con Gwen Stacy.

 

Otros textos arácnidos

+Steve Ditko (1927-2018): en la sombra de la araña

+La ciencia de los superhéroes (tercera parte)/ Explicando la muerte de Gwen Stacy

Author: Alberto Calvo

Alberto Calvo es escritor, traductor, editor y podcastero con más de 35 años leyendo cómics, siempre ha sentido curiosidad sobre  dónde se producen o qué técnicas se utilizan para crear los cómics, pero no encuentra mayor diferencia, pues lo más importante para él son las historias. Pueden escucharlo cada dos semanas en www.comicverso.org o leerlo de forma habitual en www.lacovacha.mx.

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