El pistolero, la torre y Stephen King

Por Adrián Gallardo, Nada

Más allá del alcance de la humana experiencia,
una gota de infierno, un toque de demencia…
Stephen King

 

Todavía recuerdo un barquito de papel navegando por un canal en medio de una tormenta, seguido por un pequeño que chapoteaba con sus botas de plástico. A medida que la calle se volvía más empinada, el barco comenzó a tomar velocidad, dejando atrás al niño. La nave de papel cayó en una alcantarilla, ante los ojos del infante, quien frustrado, lamentó la pérdida de su juguete.

Cuando estaba a punto de regresar a casa con sus padres y su hermano Billy, una extraña voz surgió de las profundidades de la cloaca: era el payaso Pennywise, quien le ofrecía un globo y lo invitaba a jugar con él bajo la ciudad.

Todos sabíamos que el niño estaba perdido antes de que extendiera su mano hacia la boca de la oscuridad, antes de que Eso lo arrastrara hacia la muerte.

Los años 90 iniciaban, yo tenía nueve años y como para muchos de mi generación, el rostro del miedo fue durante largo tiempo el de un payaso con ojos amarillos y grandes colmillos, que se alimentaba de los miedos más profundos del alma infantil.

 

Éste fue sólo un ejemplo del porqué es imposible pensar en el género del terror sin nombrar a Stephen King, cuyos libros han sido adaptado al cine en innumerables ocasiones, a manos de directores como John Carpenter (Christine), Brian de Palma (Carrie), George A. Romero (Creepshow), David Cronenberg (The Dead Zone) y el mismísimo Stanley Kubrick (The Shining), además de inspirar series de televisión como Rose Red, It, The Stand, Kingdom HospitalNightmares and Dreamscapes y 11/22/63, entre varias otras.

Sin duda, la obra de King se ha vuelto parte de la cultura popular y le ha otorgado un nuevo significado al terror, regalándonos relatos sobre autos que cobran vida; perros rabiosos que se convierten en la pesadilla de sus amos; cultos de niños que ofrecen adultos en sacrificio al dios del maíz, etcétera.

Con King, lo cotidiano se vuelve peligroso, el terror acecha en el patio trasero, cualquiera puede ser víctima de un vampiro u hombre lobo, sin tener que viajar a Transilvania o rondar cementerios victorianos.

 

 

Probablemente este elemento de cotidianidad es la clave de su éxito, haciendo que sea considerado El Amo del Terror por muchos de sus seguidores, aunque por otro lado sus detractores lo llamen el McDonald’s de la literatura comercial, debido a la gran cantidad de best sellers generados por su obra. Esto demuestra una vez más que géneros como el terror y la ciencia ficción siempre serán considerados como menores por la llamada literatura culta y sus autores recibidos con una sonrisa condescendiente o una mirada de desprecio por parte del resto de los escritores serios.

Sin embargo, esto nunca ha amedrentado a Stephen King, quien de hecho afirma que rara vez piensa en ello y que cuando lo hace, no le dedica mucho tiempo, lo cual no es difícil de creer, tomando en cuenta los más de 60 libros publicados por King, que van desde vampiros, corporaciones malignas que abusan de la tecnología, personas con poderes psíquicos, hasta demonios y posesiones. Pero todas estas historias tienen algo en común, ser un escalón hacia una obsesión personal: la Torre Oscura.

 

 

Inspirado en el poema épico Childe Roland to the Dark Tower Came (1859) de Robert Browning, The Dark Tower narra las aventuras de Roland Deschain, último representante de un linaje de pistoleros en un mundo devastado por las guerras, habitado por seres mutados y donde la tecnología y la magia coexisten como las dos caras de una misma moneda.

En el centro de éste y otros mundos se alza la torre que funge como eje central de diferentes realidades y tiempos, ocultando en su interior las respuestas a todas las preguntas. Esta torre, rodeada por un campo de rosas, obsesiona a Roland, quien emprende su búsqueda a muy temprana edad, obligándolo a atravesar y explorar no sólo su propio mundo, sino diferentes épocas y versiones del mismo.

Pero el pistolero no está solo en la búsqueda de la torre, pues diferentes habitantes de este multiverso, ya sean humanos, máquinas o demonios, aliados o enemigos, se cruzarán en su camino.

 

 

 

La saga original de The Dark Tower fue publicada por King entre 1982 y 2004, dividiéndose en siete tomos: The Gunslinger, The Drawing of the Three, The Wastelands, Wizard and Glass, Wolves of the Calla, Song of Susannah y The Dark Tower, además del cuento corto The Little Sisters of Eluria.

Un dato interesante es que la saga entera retoma personajes, conceptos y lugares de otras novelas de King, como Salem’s Lot, The Stand, It y Hearts in Atlantis, por mencionar algunas, ya que en su extensa obra existen alusiones y pistas que nos hablan de las aventuras del pistolero o nos preparan para emprender el viaje con el que, en palabras de King, culmina su carrera como escritor.

La relación entre el cómic y Stephen King ha sido larga y fructífera, diríase amor a primera vista, ya que desde pequeño el autor disfrutaba los placeres del noveno arte. No era de extrañarse que esta afición de toda la vida tuviera resultados eventualmente, pues se realizaron adaptaciones al cómic de obras como Creepshow, The Stand, The Secretary of Dreams, y claro, de The Dark Tower, título editado por Marvel Comics.

 

 

Publicado a partir de 2007, The Dark Tower: Gunslinger born corrió a cargo del escritor Peter David, con guiones de Robin Furth y dibujos del genial Jae Lee. Esta adaptación se basó en el arco argumental de Wizard and Glass, cuarta entrega de la saga, en conjunto con algunos flashbacks de The Gunslinger, para narrar las primeras aventuras de Roland tras convertirse en un pistolero a muy temprana edad, presentándonos a sus amigos de la infancia y su primer amor.

Así, esta historieta funciona a manera de precuela para las novelas de King, con la virtud de que puede ser leída de forma independiente. De hecho el autor guió a los creadores del cómic en la dirección correcta, permitiendo que los fans de las novelas conocieran a fondo la vida de Roland y sus amigos, mientras se ampliaba y reafirmaba el universo de la Torre Oscura, dándole más importancia a situaciones y personajes que en las novelas no fueron explorados del todo.

A Gunslinger Born siguieron las entregas The Long Road Home (2008), Treachery, el one-shot The Sorcerer, The Fall of Gilead (estos tres arcos en 2009), Battle of Jericho Hill (2010) y posteriormente The Gunslinger.

Todos estos tomos, que continuaron narrando la juventud del protagonista, son obras originales encabezadas por King, productor ejecutivo del proyecto, con el fin de rellenar los huecos en la biografía de su pistolero, lo que sin duda las convierte en material altamente recomendable para todos los que, al igual que Roland, buscan afanosamente la Torre Oscura.

 

 

Nuestro colaborador

Adrian Gallardo Nada vino al mundo a principios de los 80. Desde entonces ha escrito letras para bandas de rock y musica folklorica, destacando Oblivion Requiem y RIP Rapunzel. Sus cuentos y artículos han aparecido en las revistas Playboy Mexico, Generación y más de una docena de antologias. Recién publicó su segundo libro, Siempre en Invierno. Cuando no está escribiendo frecuenta bares y Karaokes junto a personajes de dudosa reputacion, la gran mayoria de ellos imaginarios.

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