The Warriors: Cuando correr por tu vida no es suficiente

Por Cecilio Jacobo González. Publicado originalmente en Comikaze #28 (junio de 2015)

 

En 1965, impresionado por la dura vida del Nueva York de los años 60, Sol Yurick, hijo de inmigrantes judíos radicado en Brooklyn, escribió una novela sobre pandilleros, peleas, muerte, sexo, familia y supervivencia, titulada The Warriors, un hit de la cultura pop sesentera que años después fue adaptado al cine por Walter Hill y David Shaber y al paso del tiempo se convirtió en una cinta de culto para varias generaciones. Hay también dos versiones en cómic y una interesante secuela en formato de videojuego.

La novela cuenta la historia de Ismael Rivera, líder de la pandilla más grande de Nueva York, The Delancey Thrones, y su llamado a una reunión multitudinaria en Van Cortlandt Park, en el corazón del Bronx. Como ofrenda de paz, todas las pandillas que acuden a la cita van armadas solamente con una pistola.

Una de las pandillas que responde al llamado es The Coney Island Dominators, integrada por jóvenes afroamericanos y latinos. Los personajes que forman parte de esta pandilla son Papa Arnold, el líder; Hector, segundo al mando; Lunkface, el más fuerte y peligroso; Bimbo, el gurú del grupo; Hinton, el artista y personaje central de la novela; Dewey, el más ecuánime de todos, y Junior, la mascota del grupo.

Los Dominators y el resto de las bandas acuden a la reunión en son de paz, esperando una tregua para apoderarse de la ciudad, pero un informante (no se especifica si es pandillero o policía) alerta a las fuerzas del orden sobre la reunión, y varios pandilleros son apresados. El resto de las pandillas, al pensar que todo fue una farsa de Rivera, asesinan al líder e inician una batalla campal.

 

Después de que el líder de los Dominators desaparece en la revuelta, Hector es el encargado de llevar a su pandilla de regreso a Coney Island. En el camino se enfrentan en las calles a otras pandillas, al igual que en el Metro y finalmente en su hogar, demostrando a todos que la determinación es el aspecto más fuerte de su grupo, sin dejar de lado el hecho de que pueden enfrentarse a golpes con cualquier otra pandilla y salir victoriosos.

La historia fue adaptada a la pantalla grande bajo el mismo título de The Warriors y adornada con el lema These are the armies of the night (Estos son los ejércitos de la noche). Estrenada por los estudios Paramount el 9 de febrero de 1979, la cinta provocó actos de vandalismo a la salida de las salas donde se proyectaba, por lo que se decidió eliminar toda su publicidad en radio y televisión y mantener sólo los anuncios en la prensa escrita. Se estima que 200 de los 670 cines que exhibieron la película sufrieron daños por vandalismo.

Hacia su sexta semana de proyección, la película (que costó seis millones de dólares) ya había recaudado en taquillas 16 millones, convirtiéndose en un éxito económico aun antes de llegar a ser una película de culto, lo que ocurrió al menos en Estados Unidos, donde los jóvenes pandilleros se identificaron con algunas situaciones y personajes que aparecen en ella. En España y México no fue tan bien recibida en términos de taquilla, además de que la situación sociopolítica en los dos países era muy diferente a la retratada en el filme. Aun así, su estreno no pasó desapercibido y a la fecha sigue siendo considerada como de culto en ambos territorios.

 

Como suele suceder con otras adaptaciones al cine, la película tiene múltiples similitudes con la novela original, pero también varias diferencias. Por ejemplo, la novela inicia con una frase de la epopeya narrada en la Anábasis por Jenofonte. El filme actualiza la historia de los griegos de Jenofonte que huyen del territorio hostil de Asia Menor al trasladar el argumento a Nueva York en los 70, y cambiando a los soldados por agresivos pandilleros. Esta práctica de adaptar tragedias griegas para ejemplificar el valor de unos cuantos contra ejércitos interminables de enemigos pareciera haber preparado el terreno para la novela gráfica 300, de Frank Miller, que adaptó al cómic la leyenda de la batalla de las Termópilas.

La primera adaptación al cómic, The Warriors: Official Movie Adaptation,  llegó 30 años después, en 2009, de la mano de la editorial Dabel Brothers en una miniserie escrita por David Atchison y con arte de Chris Dibari. Aunque de inicio sólo aparecieron dos de los cinco números programados, unos meses más tarde el sello Dynamite terminó de publicar el proyecto para beneplácito de sus seguidores.

El arte de este cómic es bueno, sin llegar a inmejorable, mientras que la trama es básicamente la misma de la película, con pequeñas variaciones. Esta serie es algo rara en México, por lo que se necesita mucha suerte para encontrar algún numero en tiendas especializadas. El éxito del cómic no fue espontáneo, pues ese mismo año salió a la venta la reedición de la película, con escenas borradas y material extra, lo que sin duda contribuyó a que la serie fuera tan bien recibida.

 

Un año después Dynamite publicó The Warriors: Jailbreak, miniserie de cuatro números escrita por Erik Henriksen y dibujada por Herb Apon y Todd Herman que cerró un círculo inconcluso al explicar lo que sucede con un personaje de la película. Y es que en ella vemos que Ajax, el más rebelde integrante de The Warriors, es atrapado al intentar violar a una policía encubierta, pero no se menciona a dónde fue a parar ni por cuánto tiempo.

De hecho, al final de la película nadie recuerda qué fue de él, pero en este cómic se narra el intento de rescate de Ajax por parte de su pandilla, y se responden esas y otras interrogantes. Con arte cumplidor, durante toda la miniserie se presentan flashbacks con referencias a la película, como la muerte de Fox en el subterráneo, la caída de Cleon, y los primeros días de Rembrandt con The Warriors.

Ícono pop, película de culto, clásico imperdible y gran influencia en generaciones posteriores, The Warriors es un gran retrato de una condición social deplorable: el pandillerismo de Nueva York durante sus años más fríos (1977 y 1978), cuando el futuro era incierto y el final parecía estar muy cerca. Si tienes ganas de revivir un viejo clásico, o simplemente quieres ver algo distinto, sumérgete en esta historia. Yo lo hago de vez en cuando tan sólo para recordar que, ante toda adversidad, unos puños listos y una actitud desafiante todavía pueden sacarte adelante y liberar al guerrero que todos tenemos dentro.

 

Nuestro colaborador

Médico de profesión, marvelita por afición y spider-maniaco de corazón, Cecilio Jacobo González es originario de Tepic, Nayarit, radica en la Ciudad de México desde hace diez años y trabaja en el Hospital General de México. Desde niño colecciona las historietas de Spider-Man y Condorito, sin dejar de lado todo lo que el cómic mundial le ofrece.

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