¡Así soy…! ¿Y qué?

Por Juan Carlos Aguilar. Publicada originalmente en Comikaze #11 (febrero de 2011).

 

–Órale, ya estuvo suave ¿no?

– ¡Pues éntrale a los guamazos, no seas cobarde!

– Ya rugiste, carnal. Si lo que querías era provocarme, lo conseguiste.

 

Así soy y quéEn la imagen, dos hombres corpulentos defienden el amor de una hermosa y exuberante mujer. Una mujer que, habría que decir, es buena e inocente. Su malicia es tan breve como la minifalda de colegiala que trae puesta y que deja tan poquito a la imaginación.

Y ahí, en pleno paradero de microbuses, comienzan los trancazos con tal de ganarse su amor (“el más macho gana”). Una función de box gratis (con su respectivo taco de ojo, por supuesto) para el peladaje que abunda en las calles de la Ciudad de México.

Se trata de una típica escena de una de las historietas más populares que ha tenido México: ¡Así soy…! ¿Y qué?, que ahora es un referente obligado, no sólo dentro de la historieta popular, sino en la historia misma del arte secuencial de nuestro país.

 

 

Así soy y quéPublicada por editorial EJEA desde mediados de los 80 hasta finales de los 90, se trata, acaso, de la revista más emblemática que publicó el grupo, de las muchas que ofreció a los lectores, como las que integraban la emblemática serie Sensacional, que capturó la esencia de la fauna chilanga y los sórdidos lugares por donde deambulan.

Así, tenemos, por ejemplo, Sensacional de barrios, Sensacional de traileros y Sensacional de policías. Sin embargo, fue tal el éxito de estas publicaciones, que la serie se amplió y terminó por abarcar diferentes temas. Hubo entonces sensacionales de chafiretes, de terror, de futbol, de mercados, de sirvientas, de maestros, y de vacaciones, reventones y cotorreos, por mencionar sólo algunas.

El éxito era indudable. En su mejor época, ¡Así soy…! ¿Y qué? llegó a publicar cerca de un millón de ejemplares cada semana. Fueron tiempos de bonanza para una revista, que, por otro lado, permitió a argumentistas e ilustradores elaborar un trabajo que luego de ser terriblemente ninguneado, hoy, por fortuna, ha comenzado a ser revalorado incluso por el público que no es precisamente lector de este tipo de revistas. Ilustradores como Rafael Gallur (considerado uno de los mejores portadistas de México) y Jorge Aviña, así como argumentistas legendarios como J.J. Sotelo, Víctor Correa, Elena Rodríguez y Alicia Ibáñez, son muestra de ello.

 

Edmundo SánchezEn entrevista con Comikaze, Edmundo Sánchez, quien durante la década de los 90 fuera el editor de ¡Así soy…! ¿Y qué?, no tiene ninguna duda: La revista se convirtió en un ícono.

Y ahí, en su casa-estudio, rodeado de su colección de discos de rock y sus libros de William Burroughs, hace memoria.

Durante los años 80 y a lo largo de los 90, editorial EJEA comienza a editar revistas con un corte popular. Se publica Sensacional de barrios, de lucha libre, de maestros. De algún modo iban paralelas al cine de ficheras que se hacía entonces. Aunque nunca juntaron sus líneas, sí se retroalimentaban, explica Edmundo, quien lleva 20 años en este negocio.

En efecto, la revista tenía entre sus protagonistas a una pléyade de personajes nefastos, agresivos, lujuriosos, perversos, con actitudes profundamente machistas, y creyentes absolutos de que el engaño y la mentira son los únicos medios para alcanzar el éxito.

Todos esos personajes eran líneas funcionales que nos permitían saber cómo es ese tipo de gente, pero siempre cuidando de no transgredir ciertas líneas.  Nunca vamos a manejar a un pedófilo o a un zoofílico, por ejemploMuchas veces, a nosotros como editores, nos llamaba la Secretaría de Gobernación para pedirnos que no hubiera violencia de género. La verdad es que en ese tiempo las historias no eran tan mandadas, además de que, según  la manía o el problema, era como venía el castigo del protagonista, podía ser la cárcel o incluso la muerte.

 

asi-soy-3Sin embargo, acepta Edmundo, las mujeres finalmente sí son retratadas como objetos sexuales en estas publicaciones.

Tratábamos de evitarlo, porque sí era una línea que Gobernación nos marcaba mucho. Cuando la transgredíamos, inmediatamente nos mandaba llamar. Lo que es un hecho es que la violencia de género existe, y eso no lo podemos evitar. Lo que nosotros hacíamos es que no fuera tan evidente.             

Lo que sucede es que en un principio la historieta y en general el mercado no era tan sexual; donde se transgredía era sobre todo en el manejo del lenguaje, en el albur, en el doble sentido. Para nosotros el titulo era un ejercicio creativo en el que participábamos cuatro o cinco personas. Era donde más se transgredía, era más de barrio. 

A nivel gráfico, por supuesto que siempre ha sido mujeres exuberantes las que se dibujan, pero siempre vestidas, eso era lo interesante. Incluso hasta era más erótico verlas con ropa. Actualmente estas historietas son totalmente pornográficas.

 

img_3513Afirma Edmundo que ese giro en las publicaciones, de lo popular a lo exclusivamente pornográfico (Sexótica, Medias negras, Sábanas mojadas, Beso negro, Secretos de cama, Infieles) afectó notoriamente a la historieta mexicana.   

La mujer deja de leer historietas a partir de que se vuelve un producto para hombres, eso fue un detalle que las editoriales no cuidamos. Muchas veces nos dicen: ‘las editoriales mataron a la historieta mexicana’. Puede ser, pero finalmente era un proceso en el que todos estábamos involucrados. La editorial iba por ventas, ¿Y qué es lo que vende? Pues el sexo.

Muchas veces se apostaba por otro tipo de proyectos, como la aventura, la acción, pero al ver que no les redituaba económicamente, prefirieron no editarlos. Por otro lado, la verdad es que hay una doble moral muy fuerte. Lo vemos en programas como Laura en América, en donde pasan conflictos sexuales súper fuertes. ¿Cómo es posible que no critiquen eso y sí a las historietas, que incluso te pueden dejar una enseñanza o una moraleja?

 

Así soy y quéAhora la mayoría de estas publicaciones son quincenales y sus tirajes, si bien no son pequeños, nada tienen que ver con los cientos de miles que imprimían hace dos décadas. Es evidente que hay una crisis. ¿Cuál es su verdadero estado de salud? 

Diría que es un adulto mayor al que ya le están saliendo los achaques, pero que un poco de medicina puede darle un nuevo aire.

Para empezar debe cambiarse el envase, creo que el formato pequeño ya no funciona porque no permite que los dibujantes muestren su arte. Respecto a los argumentos, considero que podrían ser más profundos. Es momento de hacerlas de culto, finaliza Edmundo.

 

 

 

Nuestro colaborador

Periodista cultural, divide su tiempo entre una revista radiofónica y sus colaboraciones para el semanario Alarma! que, según han dicho sus familiares, lo han dejado con la mente perturbada. Lector obsesivo de novelas de ciencia ficción y policiacas, así como de todo lo relacionado con la nota roja, es enemigo acérrimo de los chayotes y las espinacas. Viste gabardina, fuma pipa y lee con monóculo.

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Author: Administrador

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1 Comment

  1. muchas gracias por compartir, me parece muy interesante el tema de estos comics que son tan parte de nuestra cultura.
    Saludos desde Shanghai

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