La tiendita del horror de Jason Edmiston

Por Jorge Tovalín

 

Ilustrador comercial desde 1996, Jason Edmiston ha creado gran variedad de arte para publicidad, empaques de juguetes y editoriales internacionales. Como artista tradicional, su técnica más socorrida es el acrílico, y su asombroso estilo abarca desde el realismo hasta la exageración, muchas veces con cierto grado de humor.

 

Los clientes de Edmiston suelen solicitar ilustraciones que emulen el arte de pósters vintage, portadas de revistas pulp o de publicidad con tintes retro. A lo largo de su carrera ha trabajado para marcas como Coca Cola, Mondo, NECA, Square Phoenix, Hasbro, Topps, Nike y la revista Famous Monsters of Filmland, entre otras. Su cariño por la cultura pop, en especial por las películas, series animadas y juguetes de antaño es más que notorio en su amplio catálogo de trabajo.

En marzo de 2016 visitó la Ciudad de México como invitado de la entonces llamada La Mole Comic Con, donde tuve oportunidad de entrevistarlo frente a un público selecto pero sumamente interesado en la obra gráfica de este creador canadiense. A continuación una versión editada de lo que nos compartió.

 

Has sido ilustrador profesional por más de dos décadas. ¿En qué momento te diste cuenta de que podías vivir de esto?

No sé si sabía que podía dedicarme a esto toda la vida, pero sé que siempre quise vivir de ello, así que es lo único para lo que me he entrenado. Desde los cuatro años quise ser artista, así que después de la preparatoria fui a la escuela de arte por cuatro años. En cuanto me gradué comencé a trabajar de manera profesional, pero muy lentamente. Me tomó alrededor de cinco años ganar dinero de forma constante, y fue hasta entonces que pude renunciar a mis trabajos de medio tiempo como ilustrador para campos de fútbol americano y béisbol, periódicos, revistas y agencias de publicidad.

Sabemos que te gusta mucho usar a tu papá como modelo en tus pinturas. ¿Qué tan importante es para ti el uso de este tipo de referencias?

Muy importante, ya sea que se trate de fotos tomadas por mí o de imágenes de modelos que encuentro en Internet, libros o revistas. Aunque mi estilo en el color es brillante y algo exagerado, se basa en la realidad, tiene vida, luz y sombras verdaderas, así que tiendo a inclinarme hacia el uso de fotos para alcanzar un mayor realismo y hacer que todo tenga un peso propio, que parezca que existe en un mundo tridimensional. Tomo muchas fotos de mi esposa y de mi papá, principalmente, así como de mis amigos, a menos que necesite algún tipo de cuerpo en particular, en cuyo caso busco ayuda de fisicoculturistas o modelos de belleza, o contrato gente para que pose en disfraces que confecciono o rento.

En gran medida mi trabajo está centrado en las películas de horror, pósters de películas y empaques para juguetes, no tanto en cómics, aunque sí he hecho algunas portadas, pero sobre todo orientadas al horror. En mi campo no es inusual utilizar referencias, de hecho es lo más preferible, porque siempre buscas lograr el look exacto del actor o del monstruo, para lo que en verdad necesitas usar fotos.

 

¿Cuándo decidiste que la cultura pop sería el núcleo de tu trabajo y cómo elegiste esta corriente?

En cuanto me gradué de la universidad comencé a ilustrar para revistas y periódicos, y todo lo que hacía sobre cultura pop era por diversión, para mí. La verdad es que me cansé de la ilustración corporativa, de las ilustraciones para revistas políticas, empaques para suavizantes de tela, chocolates, alimentos, medicamentos y cosas así. Me aburrí. Además, el negocio subía y bajaba, podía estar muy pesado unos días y muy tranquilo de repente.

No me divertía con eso, así que decidí poner todo para crear arte que sí lo hiciera; comencé a ir a convenciones, dibujar monstruos, retratos y crear prints de arte. Digamos que de esa manera me hice de cierta reputación, y en cuanto vi que podía ganar dinero con esto fui dejando lo demás para mudarme poco a poco hacia mi carrera como artista de cultura pop, lo que me ha funcionado bastante bien.

 

Cuando trabajas en una pieza relacionada con determinada película, ¿Cómo eliges los elementos que la conformarán? ¿Cómo decides si realizarás un retrato del protagonista o algo más dinámico?

En su mayoría mis posters de películas son para Mondo, aunque también he colaborado con algunas otras marcas. Cuando me encargan un trabajo, lo normal es que me den el título de la película. Les gusta recibir tres o cuatro ideas mías: puede ser un retrato del personaje, una pose heroica, alguna escena de acción o incluso algo más conceptual, más metafórico, que simbolice la película pero que no necesariamente sea una intrepretación literal del filme.

¿Cómo decido la imagen? Le muestro algunos bocetos al director de arte y entonces me dice cuál cree que es la mejor idea. No siempre es mi favorita. Lo normal es que juntos decidamos cuál es la mejor para seguir adelante con el desarrollo de la pieza.

Una vez hice un póster de The Texas Chainsaw Massacre. En el fondo pinté la camioneta en la que viajan los adolescentes y en primer plano coloqué a un armadillo muerto, volteado sobre su espalda, el cual aparecía en la película. Decidí enfocarme en este animal para mostrar una señal de la inevitable muerte de estos jóvenes. No fue una interpretación literal de la película, pero sí una forma de advertir que algo les iba a pasar. Para la misma película también pinté la imagen del ojo gigante de una chica, en cuyo reflejo se ve a Leatherface acercándose.

¿Cuánto tiempo le dedicas a una pieza? ¿Cómo es tu día de trabajo?

En promedio tardo de tres a cinco días en cada una, aunque varía según la complejidad del proyecto, ya que puede tratarse de una pintura, una serigrafía o una serie de ilustraciones para empaques de juguetes. Por ejemplo, para las figuras de Masters of the Universe producidas por Super7 hice varias ilustraciones. Cada una me tomaba dos días, uno para dibujarla y otro para pintarla, ya que era un trabajo de dimensiones pequeñas. Pero un póster de película puede tomarme una semana, pues primero debo dibujarlo y entintarlo, para luego dedicarle cuatro días a colorearlo digitalmente.

Hace poco hice un cartel de la cinta The Hateful Eight y me tomó un mes terminarlo ya que requirió mucha planeación. Tuve que hallar la pose correcta para cada personaje, colorear a cada uno en diferentes capas de Photoshop y después esperar la aprobación del estudio, lo que llevó otro mes. Ese cartel para Mondo tuvo una cantidad ridícula de detalle, con ocho personajes.

No había referencias en Internet porque la película acababa de estrenarse, así que le pedí ayuda a un amigo que hizo las figuras de acción para la marca NECA. Me prestó imágenes confidenciales de referencia y sólo así tuve acceso a los rostros de los personajes. Para los cuerpos posaron mi esposa, mi padre y algunos amigos. El póster final sería de 36 x 24 pulgadas y lo pinté en esa escala, algo que nunca hago, pero esta vez fue así porque necesitaba todos esos detalles, que me llevaron una eternidad.

 

Así que mi agenda de trabajo se arma con unos dos meses de anticipación, de modo que puedo cambiar de un encargo a otro según mi disponibilidad de tiempo.

La única razón por la que puedo hacer esto ahora es que llevo veinte años practicando. Cuando entré a la escuela de arte sabía dibujar, pero no pintar. Al graduarme sabía pintar, pero sólo un poquito. Me tomó los siguientes diez años dominar esa habilidad, y desde entonces llevo otra década de práctica. Tienes que practicar todos los días. Aun ahora trabajo doce horas al día, seis días a la semana, lo cual no es raro para artistas de esta industria, quienes mantienen un horario similar al mío.

¿Es más fácil y disfrutable pintar una pieza de un personaje por el que sientes cariño?

Definitivamente. Siempre elijo hacer piezas de personajes que disfruto, pero tengo un rango amplio de cosas que me interesan, lo que es bueno en esta industria. Suelo inclinarme por propiedades que tienen personajes interesantes por el lado visual, ya se trate de superhéroes, Harry Potter, Masters of the Universe o algo del estilo. De hecho, nunca coleccioné las figuras de He-Man, quizás porque ya estaba muy grande cuando salieron a la venta, pero recuerdo que me encantaban las figuras de acción, sus colores brillantes y uniformes alocados. Siempre quise pintarlos, aunque no supiera nada de los juguetes. Al contrario, los Transformers, cuyos juguetes sí compré y con los cuales jugué, no me llaman la atención porque sus formas son demasiado cuadradas, todos se ven igual, así que sólo he pintado algunos retratos de ellos, pues sus rostros me parecen lo más llamativo de estos personajes.

Es mucho más interesante cuando realmente amas al personaje y piensas “¡No puedo esperar a pintarlo!”. Además, así es más seguro que tengas referencias, pues has coleccionado sus juguetes e imágenes a lo largo de los años. ¿Quieren una pintura de Freddy Krueger? ¡Tengo toneladas de referencias suyas!

Para terminar, mencionaré a algunos personajes que has retratado y te pediré que con una sola palabra me digas qué sentimiento o emoción quisiste plasmar con cada una de las imágenes…

…Bela Lugosi como Drácula.

Seducción.

 

Ivan Drago.

Insuperable.

Michael Jackson.

Transformación.

De hecho esta imagen la pinté una semana después de que falleció. Todo mundo habló de ella. Disfruté mucho su música, pero más de su look a través de los años, así que lo que quise fue mostrar sus cambios.

El General Zod.

Poder.

Hice que todo en este diseño tuviera forma de “V”, con todas las líneas convergiendo en la punta del dedo índice.

Heath Ledger como Joker.

Caos.

Esta pieza se llama “Watch the world burn”,  que viene de la frase de Michael Caine en The Dark Knight al describir al personaje. Es la expresión de una persona que disfruta divertirse a costa de los demás. 

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Conoce más de Jason Edmiston en sus redes sociales

Sitio oficial
jasonedmiston.com

Instagram
https://www.instagram.com/jasonedmistonart/

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https://www.facebook.com/Jason.Edmistons.Artbook

Twitter
https://twitter.com/jasonedmiston

 

Author: Jorge Tovalin

Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la UNAM, estudió la Maestría en Mercadotecnia y Publicidad en la IBERO. Fue productor y conductor del programa de radio semanal sobre cómics La Quinta Dimensión, en la estación cultural 95.7 FM El Politécnico en Radio (2004-2007). Articulista de Editorial Vid por cuatro años, en títulos como Batman, Superman, Justice, Wonder Woman, Watchmen y Una muerte en la familia, entre otros, desde 2008 es coordinador editorial y coeditor de Comikaze, único medio impreso mexicano dedicado en su totalidad a la difusión del cómic. En los inicios de Editorial Kamite se desempeñó como articulista, antes de ser invitado a ocupar el cargo de Editor en Jefe de Bruguera Comic Books. También ha trabajado con Caligrama Editores y Corteza Editorial, sellos especializados en cómic. Desde 2012 ha colaborado con La Mole Convention, ya sea como coordinador de prensa, content manager o community manager, y desde 2019 forma parte del equipo de apoyo del popular youtuber especializado en juguetes Madhunter.

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