Los Románticos Pendejos: un cómic para leer el 14 de febrero… o no

Por Guillermo Guerrero (@guillermo_ga)

 

Si algo hemos aprendido de las tiras que retratan la vida amorosa, es que nada dura para siempre. En 2019 dos de los trabajos más populares del cómic mexicano terminaron un ciclo: el dúo de Jours de Papier se separaba y Betinorama regresó de un corto receso para anunciar que había terminado con su pareja, que también era protagonista de la tira. Roberto Iván González, en Los Románticos Pendejos, aborda la vida en pareja desde otra perspectiva y sin miramientos nos dice que cuando estamos enamorados somos unos pendejos. Zaz, golpe a la cara.

El proyecto cuenta con una creciente comunidad en Facebook que llega ya a los 500 mil usuarios, y me pregunto: ¿por qué tenemos la necesidad de reflejar nuestra vida amorosa en un cómic? Por cursis, supongo. México es el rey del melodrama y nos gusta ver ciertas situaciones comunes, tal vez para sentir que son muchos los que no se atreven a besar en la primera cita o que, tras el rompimiento miras tu celular muchas veces esperando un mensaje que no llegará. El libro de Roberto Iván, publicado por Penguin Random House en su sello Lumen, relata en sus páginas el ciclo de una pareja ficticia, desde que son pretendientes hasta que terminan. Spoiler: no les va nada bien. Doble spoiler: el amor acaba y hasta la belleza cansa, como diría José José.

 

¡Pero no!, gritará alguien. No todo en la vida es andar en bicicleta, acostarse en el parque y esperar a que llegue la noche para dormir abrazados. No, claro. Pero si quieren un cómic que hable de las ventajas de vivir solo, de la independencia emocional o de las ventajas de la terapia tras el rompimiento, no lo van a encontrar aquí. Lo que sí van a encontrar es ese ideal que todos, hasta cierto momento, buscamos. Tu media naranja, el amor de tu vida y todo eso que caracteriza al romance juvenil.

El mayor mérito de Los Románticos Pendejos, es que desde el principio sabes que algo va a salir mal, así que no hay sorpresa cuando la protagonista se asoma a la cabeza de su novio, llamado Benjamín, y dice pensé que el interior sería más interesante. Ni cuando, después de separarse, tienen un breve regreso solo para tener sexo. La luna de miel se termina y las cosas que antes te parecían maravillosas, terminan por ser insoportables. El autor relata en las primeras páginas que este proyecto comenzó como pequeños poemas que nadie quería leer, pero que comenzó a popularizarse en Facebook cuando los ilustró. En la era del like y el share, miles de personas comparten una y otra vez sus metáforas de la vida.

 

Supongo que debido a esta popularidad fue que la editorial decidió publicar este tomo. Sin embargo, al pasar del formato digital al impreso, el trabajo perdió mucho. En algunas páginas, la limitación del formato hace que no sepas qué viñeta es la que sigue y te puedes extraviar un poco en la lectura. Y, para aquellos seres experimentados en la vida amorosa, apenas rasga la superficie de una verdadera relación de pareja. No esperen un Marriage Story, con peleas entre Adam Driver y Scarlett Johansson. Son solo pequeños arañazos de una relación real.

Pero qué voy a saber yo. Mi propio cerebro me dice ya siéntese, señor y tal vez estoy siendo demasiado amargado. Tal vez algún joven adulto verá este libro y dirá pues así es el amor, tiene altas y bajas, pero es bonito mientras dura. Tal vez quienes comparten el trabajo de Los Románticos Pendejos tienen la esperanza de que si a Benjamín y a su novia no les va bien, a ellos les puede ir mejor.

Y tal vez eso lo piensen por románticos. Y por pendejos. Pues sí, por románticos pendejos, como bien nos advierte Roberto Iván desde el título.

 

Author: Guillermo Guerrero

Ha sido de todo y sin medida. Desde productor de radio hasta doctor corazón en revistas para adolescentes.

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