Shazam! o Quisiera ser grande (con capa) Reseña sin spolers

Por Jorge Tovalín

 

Con un presupuesto de 100 millones de dólares, dirigida por David F. Sandberg y estelarizada por Zachary Levi, este fin de semana se estrenará Shazam!, cinta que narra el origen del superhéroe conocido originalmente como Captain Marvel, creado en 1939 por el escritor y editor Bill Parker, y por el artista Charles Clarence Beck, para la desaparecida editorial Fawcett Publications.

Optimista, inocente y luminosa como el propio héroe del relámpago en el pecho, la divertida propuesta de Sandberg, quien cuenta con varios cortometrajes en su curiculum como director, pero sólo dos películas, ambas de horror, Annabelle: Creation y Lights Out, presenta el nacimiento de un personaje tal vez poco conocido en México, aunque se trata de uno de los superhéroes más exitosos y queridos de la primera mitad del siglo XX en Estados Unidos.

Pero antes de seguir adelante, un poquito de contexto comiquero.

 

El relajo del hombre de rojo

Tras ver la luz en las páginas de Whiz Comics #2 (1939), Captain Marvel, identidad secreta del joven huérfano Billy Batson, quien al pronunciar la palabra mágica SHAZAM se convierte en el mortal más poderoso de la Tierra, compitió en popularidad con Superman, del sello National Allied Publications (hoy DC Comics), opacando incluso las ventas del kryptoniano al llegar a la cifra de casi un millón y medio de ejemplares vendidos por número. Además, Captain Marvel fue llevado al cine en 1942, en formato de capítulos seriales, tan sólo dos años después de su debut, salto que Superman logró hasta 1948, lo que nos dice mucho del impacto de Captain Marvel en Estados Unidos.

El éxito de este último no le cayó en gracia a National Allied Publications, que demandó al sello Fawcett por plagio, ya que consideraba que el personaje era una copia de Superman, aparecido tan sólo un año antes en las páginas del mítico Action Comics #1. Así inició un pleito legal de 12 años, en el que Fawcett, ante la baja de ventas generalizada en los cómics de superhéroes al término de la Segunda Guerra Mundial, prefirió no seguir con el litigio y llegar a un acuerdo con National, el cual implicó detener de forma definitiva la publicación del cómic de Captain Marvel y sus personajes derivados, la llamada Marvel Family, en 1953.

 

Cabe decir que, años después, DC Comics, nada tonta, terminó apropiándose de los derechos de Captain Marvel y compañía… sí, del mismo personaje al que antes consideró un plagio de su héroe estandarte. Y como colmo de la mala suerte, a finales de los 60, Marvel Comics, competidora de DC, aprovechó la ausencia del Captain Marvel en los cómics para crear un personaje con el mismo nombre, del cual mantiene los derechos hasta la fecha (de ahí que la cinta que todos disfrutaremos este abril se titule Shazam! y no Captain Marvel).

El poder de la familia

Ambientada en Filadelfia (como la trilogía de M. Night Shyamalan en torno a Mr. Glass, David Dunn y The Beast), aunque filmada en Toronto, Shazam! narra la historia de Billy Batson (Asher Angel), un jovencito que salta de hogar adoptivo en hogar adoptivo, sin encajar en ninguna familia, debido a que está en constante búsqueda de su madre biológica. Tras defender a Freddy Freeman (el estupendo Jack Dylan Grazer, de IT) de unos abusones de la secundaria, es elegido por el hechicero Shazam (Djimon Hounsou) como el heredero digno de sus poderes, con los que deberá defender al mundo de los siete pecados capitales, comandados por el envidioso Dr. Sivana (Marc Strong en su segundo rol como un villano del Universo DC, tras interpretar a Sinestro en la olvidable Green Lantern).

Es inevitable ver esta película sin pensar en Quisiera ser grande (Big, 1988), de Penny Marshall, pues además de que Shazam! hace evidente su inspiración en una de las escenas, la producción se esforzó en dar a la cinta un espíritu muy similar al de la comedia clásica protagonizado por Tom Hanks. Esto es palpable en la increíble química existente entre el nuevo Shazam (Zackary Levi) y el locuaz Freddy Freeman, quienes canalizan toda la buenaondez de la pareja de amigos de Quisiera ser grande.

Poderes a lo grande

¿Qué locuras o cosas prohibidas habrías hecho en la secundaria, si descubrieras que puedes convertirte en un adulto superpoderoso? Como cualquier chavito en esa situación, Billy Batson es irresponsable, egoísta y divertidamente humano. Al ser una película de origen, de la misma forma que Tobey Maguire en Spider-Man (Sam Raimi, 2002), el pequeño huérfano deberá aprender a controlar sus poderes y usarlos de forma responsable, no sin antes hacer el ridículo más de una vez, para sacar de apuros a su (aunque él no lo acepte) encantadora familia adoptiva. Y es que la familia, no necesariamente biológica, sino multirracial y multicultural, y la fortaleza de pertenecer a una, es el principal discurso de esta película.

 

Después de las cintas de Zack Snyder realizadas alrededor del Universo DC, es un agradable respiro toparse con un producto que subraya la diversión y la responsabilidad (no confundir con la carga sufrida) que implicaría convertirse en un superhéroe. Por ello, no es difícil imaginar que, así como Wonder Woman (Patty Jenkins, 2017) permitió a millones de niñas identificarse con su protagonista, Shazam! logre ese grado de aspiración entre los más jóvenes, algo que el querido Superman no pudo alcanzar en sus apariciones más recientes en la pantalla grande.

Con montones de guiños para los fans de los cómics, desde referencias a futuros villanos, al dibujante Charles Clarence Beck, a la editorial Fawcett, a personajes de apoyo como Mr. Tawky Tawny, e incluso uno que parece aludir a Marvelman/Miracleman, personaje británico derivado de Captain Marvel, la principal fortaleza de Shazam! radica en su enorme candor, asentado en la interacción entre el héroe de rojo y su divertidísimo hermano de aventuras, quienes nos recuerdan de repente a Bart Simpson y Milhouse en aquel episodio del squishee ultracargado de jarabe.

Lamentablemente, una de las mayores sorpresas de la película fue arruinada varios meses antes, cuando la marca de juguetes Funko anunció su línea de figuras basada en la cinta (no las busques en Google antes de ir al cine, en serio) pero eso no será mayor problema para el público ajeno al coleccionismo de este tipo de piezas.

Esperemos que Shazam! sea apenas la primera de muchas cintas que nos recuerden lo grandioso que fue colocarnos una toalla en el cuello y saltar del sofá para alzar el vuelo por primera vez.

No te pierdas el episodio del Podcast Comikaze de la próxima semana, en el que compartiremos nuestra opinión sobre este filme.

 

Author: Jorge Tovalin

Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la UNAM, estudió la Maestría en Mercadotecnia y Publicidad en la IBERO. Fue productor y conductor del programa de radio semanal sobre cómics La Quinta Dimensión, en la estación cultural 95.7 FM El Politécnico en Radio (2004-2007). Articulista de Editorial Vid por cuatro años, en títulos como Batman, Superman, Justice, Wonder Woman, Watchmen y Una muerte en la familia, entre otros, desde 2008 es coordinador editorial y coeditor de Comikaze, único medio impreso mexicano dedicado en su totalidad a la difusión del cómic. En los inicios de Editorial Kamite se desempeñó como articulista, antes de ser invitado a ocupar el cargo de Editor en Jefe de Bruguera Comic Books. También ha trabajado con Caligrama Editores y Corteza Editorial, sellos especializados en cómic. Desde 2012 ha colaborado con La Mole Convention, ya sea como coordinador de prensa, content manager o community manager, y desde 2019 forma parte del equipo de apoyo del popular youtuber especializado en juguetes Madhunter.

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