Marca H de Héroe: los rostros de la justicia

Por Eduardo Arredondo. Publicado originalmente en Comikaze #7 (noviembre de 2009).

Mi primer encuentro con esta historieta se dio de manera fortuita, la ocasión en  que mi madre me llevó a una de esas peluquerías de antaño, con su puerta escoltada por tubos de vueltas infinitas en rojo, azul y blanco. Para mantenerme quieto, no encontró mejor remedio que comprarme un cuento (como se llamaba entonces a los cómics) que tenía en su portada a Superboy, tratando de ser detenido por sus padres para evitar que se reuniera con otros kryptonianos.

Pero lo que verdaderamente llamó mi atención fue ver en la parte derecha a un tipo con traje de diablo y a una chica con grandes alas de mariposa, acompañados por la leyenda Marca H de Héroe.

Me resultó novedoso leer que este par de jóvenes podía convertirse en superhéroes distintos cada vez que marcaban unas cuantas letras en un reloj y un medallón (la palabra HERO, para ser claros).

Supongo que sentí la misma emoción que los chicos de hoy en día con las aventuras del personaje Ben Tennyson, protagonista de la serie animada Ben 10, quien podría ser el heredero directo de este cómic.

En 1966, DC Comics publicó un titulo llamado House of Mystery, que en su número 156 presentó a Robby Reed, un adolescente que al ver como la banda terrorista Thunderbolt atacaba a su pequeña comunidad en Colorado, va en busca de ayuda, cayendo en una cueva donde encuentra un aparato de origen desconocido, el cual tiene mucho parecido a un dial telefónico, pero lleno de misteriosos símbolos (después se supo que estos pertenecían a un idioma extraterrestre llamado interlac), los cuales una vez traducidos equivalían a diez letras del alfabeto: A-D-E-H-I-L-N-R-O-V.

El concepto fue muy popular y los lectores se deleitaban con las aventuras de Robby, al ver que no siempre los poderes que adquiría eran los adecuados para enfrentar al villano en turno. Cabe señalar que el usuario de este aparato podía permanecer transformado todo el tiempo que el quisiera y podía volver a su forma original marcando la palabra OREH.

Cabe mencionar que muy rara vez Robby podía convertirse en el mismo héroe dos veces, ya que se decía que podía convertirse en mil justicieros distintos (¡toma eso Ben Tennyson!), aunque dos de sus personajes más memorables fueron Astro, El Hombre Espacial o Velocity Kid, Amo de la Velocidad.

Los creadores de este cómic fueron el escritor Dave Wood y el dibujante Jim Mooney. Este último empezó su carrera en los 40, en lo que se conoce como la Edad de Oro de las historietas, pero no fue sino hasta la Edad de Plata que ocupó un lugar importante en el medio, donde sus trabajos más sobresalientes se dieron en Dial H For Hero, Supergirl, Legion of Superheroes, Tommy Tomorrow y World’s Finest.

Una década después la serie dejó de publicarse en House of Mystery para publicarse en Plastic Man, donde se nos explicó que el buen Robby  recuperaba su memoria (misma que perdió después de una aventura, olvidando su faceta como superhéroe).

Al reencontrar su dial descompuesto, el aparatejo lo transforma en una versión malvada de Plastic Man. Tras ser derrotado por el verdadero Eel O’ Brian, éste decide quitarle el dial a Robby al pensar que era un irresponsable.

Después de que tanto el dueño como su artefacto sobrevivieran durante mucho tiempo dentro del Universo DC (aunque casi siempre en un papel secundario), la editorial decidió renovar el título, dejándolo esta vez en manos del escritor Marv Wolfman y el dibujante Carmine Infantino (un equipo de ensueño, ya que algunos números contaban con las portadas del mismísimo George Pérez). Ellos introdujeron a Christopher King y Victoria Grant, quienes encuentran dos diales en una casa abandonada, en formas de reloj y de medallón, los cuales sólo contenían las letras de la palabra HERO.

Un cambio más dentro del título se reflejó en que estos nuevos usuarios sólo podían estar en su forma superheroica durante una hora, dejando descansar su dial por otra antes de volver a transformarse.

Por cierto, en esta faceta del cómic surgió una idea que agradó a los lectores: se trató del hecho de que los lectores quienes podían mandar sus propuestas de héroes, heroínas y villanos a DC y verlos publicados por una sola ocasión en el título. Aunque se les reconocía la autoría de sus creaciones, los derechos le pertenecían a la editorial (¡cuántos superhéroes que conocemos hoy en día podrían tener sus orígenes aquí!). Imaginen la emoción de ver impresa su idea en un cómic, pese a que eso significara renunciar a ella.

Algunos de los personajes que aparecieron en esta época fueron Lumino, capaz de dar forma a la luz; Gemstone, un tipo que parecía hecho de diamante; Monarca, la chica con alas de mariposa de la que hablé antes, y muchísimos más. Aunque el concepto original se limitaba a sólo transformarse en héroe, Chris King pudo convertirse en un monstruo, al jugar con la palabra HORROR, dejando ver el mundo de posibilidades que tenía la premisa.

En 1988 vimos las últimas aventuras de estos jóvenes (ahora ya graduados de la preparatoria), donde fuimos testigos de cómo ya eran capaces de transformarse sin necesidad de marcar su dial, pero esto les trajo algunos problemas a la larga. En el caso de Chris, no podía dejar de cambiar cada hora de identidad y fue sólo con la ayuda de un traje especial que pudo monitorear estos cambios; en el caso de Vicky tuvo problemas mentales, que después de un tiempo pudo aliviar.

Como es frecuente en el mundo del noveno arte, muchos personajes caen en el limbo para desaparecer o en algunas ocasiones, resurgir y dejar un buen sabor de boca, como fue el caso de la aclamada serie H.E.R.O., que se publicó en 2003 y que constó de 22 números. En ella se narra que el dial original está perdido y es el mismísimo Robert ++Reed, ya marchito por los años, quien se lanza a buscarlo.

El argumento es sencillo, pero interesante, ya que se nos presenta a gente normal, común y corriente, cuyas vidas cambian para bien o para mal al tener el artefacto en sus manos. ¿Serán héroes? ¿Villanos? ¿Aprovecharán sus poderes para algo positivo o sólo para frivolidades?

Siguiendo las tendencias que caracterizan al cómic actual, el equipo creativo conformado por el escritor Will Pfeifer y el artista Kano (pseudónimo del español José Ángel Cano López) fueron los encargados de dar este enfoque distinto a la historia que comenzó cuando un chiquillo se topó con un artefacto extraterrestre, lo que nos hizo pensar:

Y si yo tuviera superpoderes… ¿Qué haría?

Datos Comikaze

+Si DC comics aceptaba tu propuesta de personaje para el cómic,  te enviaba a casa una playera con el logo de Dial H for Hero.

+No sólo la serie animada Ben 10 se ha visto influida por este cómic. En el 2007 Sega sacó al mercado el videojuego llamado Kid Chameleon, el cual permitía al gamer adquirir diversas máscaras en cada nivel y de esta forma jugar con  personajes y habilidades distintas.

 

Author: Jorge Tovalin

Jorge Tovalín es licenciado en Ciencias de la Comunicación por la UNAM, de 2004 a 2007 fue productor y conductor del programa de radio semanal sobre cómics La Quinta Dimensión, en la estación cultural 95.7 FM El Politécnico en Radio. Fue articulista de Editorial Vid por cuatro años, donde escribió para títulos como Batman, Superman, Justice, Wonder Woman y las ediciones especiales de Watchmen y Una muerte en la familia. Desde 2008 es coordinador editorial de la revista independiente Comikaze, único medio impreso mexicano dedicado en su totalidad a la difusión del cómic. En los inicios de Editorial Kamite se desempeñó como articulista en diversos títulos, antes de ser invitado a ocupar el cargo de Editor en jefe de Bruguera Comic Books, tarea que realizó gustosamente hasta que un recorte presupuestal le quitó el gusto en octubre de 2015. Desde hace tres años es coordinador de prensa y community manager de La Mole Comic Con, el encuentro sobre historieta y cultura pop más importante de México.

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