Punisher: Circle of Blood

Por Jorge Tovalín.  Publicado originalmente en Comikaze #30 (mayo de 2016)

 

Agosto de 1992. Un adolescente de 12 años acompaña a su madre al supermercado. Como de costumbre, se queda viendo las revistas en el área de cajas, donde un diminuto cómic de Editorial Vid capta su atención. Se trata de Punisher #1, ejemplar de regalo que acompaña a un título que le parece irrelevante. Para venta a mayores de 18 años, reza un recuadro en la impresionante portada, pero la cajera de Comercial Mexicana no hace mucho caso de la advertencia, para beneplácito del impresionable joven, que paga el cómic y procede a devorarlo una y otra vez en los siguientes años.

Con tres películas, varios videojuegos, una gran cantidad de figuras de acción y su aparición en la exitosa serie televisiva Daredevil, sería fácil pensar que Punisher fue siempre un personaje de gran aceptación. Creado en 1974 por Gerry Conway, John Romita y Ross Andru, el antihéroe de la calavera en el pecho basado en Mack Bolan/The Executioner, personaje de  novelas de Don Pendleton, tardó más de una década en alcanzar la popularidad, la cual llegó  gracias a la aparición de Circle of Blood, miniserie de cinco números que lo catapultó al estrellato, justo en la época en que los héroes oscuros y violentos comenzaban a ponerse de moda. Antes de esta aventura, Punisher había deambulado por el Universo Marvel durante años, a través de varios títulos y diversos escritores, pero sin que se le diera mayor importancia o identidad.

 

El escritor Steven Grant estaba muy interesado en tratar a fondo al vigilante de la calavera, pero Marvel no mostró mucho interés en su propuesta de una serie limitada, pues la editorial no estaba convencida de que Punisher pudiera mantener un título por sí mismo. Sin embargo, Grant tenía en la mira al dibujante Mike Zeck, quien estaba en la cúspide de la popularidad gracias a su trabajo en Secret Wars.

Afortunadamente Grant pensó en mí como el potencial artista para la serie, y una vez que discutimos el personaje y nos dimos cuenta de que estábamos en sincronía total con él, me sumé al proyecto. Eso llevó a Marvel a darnos una oportunidad, a que finalmente naciera Frank Castle. Ya conocen el resto, apuntó Zeck en el artbook conmemorativo de una exposición de su arte, montada en el Cartoon Art Museum de San Francisco hace algunos años.

A grandes rasgos, Circle of Blood (publicada en 1986, pero impresa en México seis años después) presenta al vigilante Frank Castle, alias The Punisher, recién ingresado a la prisión de máxima seguridad de la Isla Ryker, donde debe ingeniárselas para sobrevivir entre decenas de criminales que, de una u otra forma, tienen asuntos pendientes con él. Entre ellos está Jigsaw, desfigurado enemigo de Castle, quien planea un escape masivo de la prisión y ve, de paso, una gran oportunidad para deshacerse de él.

 

El plan no prospera gracias a la intervención de Castle, a quien las autoridades del penal ofrecen la oportunidad de recuperar su libertad a cambio de colaborar con una agrupación secreta llamada The Trust, conformada por personajes de las altas esferas de la sociedad e interesada en erradicar el crimen con los mismos métodos de Castle.

Después del primer número, emocionante y dinámico a más no poder, con un Punisher cuyos rasgos maduros y rabiosos parecen calcados de Clint Eastwood, el resto de la miniserie resultó desigual y estereotípica (héroe macho, mujer fatal, mafiosos con mal gusto para vestir y que comen spaguetti), yendo de la violencia aparatosa a la inocencia ridícula, al mostrar a Castle como un sociópata que no tiene empacho en planear la matanza de un grupo de gángsters, pero que se deja arrestar, sin resistencia alguna, por dos policías de a pie, sin contar que utiliza su característico uniforme a la luz del día sin mayor problema.

Mención especial merecen las portadas de la serie, dibujadas por Zeck, maestro de la anatomía, y pintadas por Phil Zimelman, quien con la técnica del aerógrafo añadió volumen y luces al trazo original, ofreciendo a los lectores un realismo inusual para el cómic mainstream de la época.

 

Zeck volvió a dibujar a Punisher en contadas ocasiones, como cuando ilustró la ficha del personaje para el Official Handbook of The Marvel Universe de 1986, en que su arte reemplazó al de Frank Miller; cuando dibujó la portada de The Amazing Spider-Man #285, o al realizar una serie de catorce portadas para Marvel Tales, con el fin de adornar la reimpresión de viejos encuentros de Frank Castle con el arácnido. Aunque Zeck no dibujó ninguna historia de Punisher en la serie regular que siguió a Circle of Blood, lo ilustró de nuevo en la novela gráfica Return to Big Nothing (1989), en la que se reencontró con Steven Grant.

Más allá de la calidad de su historia (el arte se cuece aparte), lo interesante de Circle of Blood es que su éxito influyó directamente en la creación de dos títulos nuevos: The Punisher en 1987 y The Punisher War Journal en 1988, que tuvieron entre sus artistas principales a Whilce Portacio y Jim Lee, antes de convertirse en superestrellas dibujando a los X-Men y de que emigraran de Marvel para fundar Image.

Mientras el Punisher de Zeck adornaba posters oficiales de Marvel y portafolios de arte del sello francés Editions Déesse, el personaje saltó al cine en 1989, y fue incluido en la primera oleada de figuras de la línea de juguetes Marvel Superheroes (1990), lo que dice mucho de su popularidad en esa época.

En opinión de Charles Costas, uno de los más grandes coleccionistas de arte original de Zeck, a pesar de que la última historia que dibujó del personaje tuvo lugar hace más de 25 años, Mike Zeck permanece como el artista definitivo de Punisher.

 

Artista en la mira

El primer trabajo de  Zeck en una serie de renombre se dio en las páginas de Master of Kung Fu, publicada por Marvel, en 1977. El joven artista dio rienda suelta a su amor por el cine y las artes marciales, plasmándolo en los paneles de ese título.

Unos años después, en 1981, se convirtió en el artista regular de Captain America, además de que al poco tiempo comenzó a crear muchas de las portadas más atractivas de G.I. Joe A Real American Hero. En 1984 Zeck ilustró Marvel Super-Heroes Secret Wars, maxiserie que le aseguró un  lugar en la historia del género superheroico gracias a sus ya clásicas portadas, su trabajo en páginas interiores, y la aparición del uniforme negro de Spider-Man, en cuyo diseño también estuvo involucrado.

Tras su aventura con Punisher, Zeck dibujó en 1987 una de las grandes historias de Spider-Man: Kraven’s Last Hunt, escrita por J.M. DeMatteis y con tintas de Bob McLeod. Un año después se encargó de las portadas de otra obra distintiva de la década: Batman Ten Nights of The Beast. Ya en los 90, Zeck dibujó las primeras 28 cubiertas de Deathstroke The Terminator, y trabajó para sellos independientes como Topps, Malibu, Dark Horse e Image. Para esta última trazó Damned, escrito por Steven Grant. Entre sus trabajos más visibles de los últimos años se encuentra The Kingdom (1999) continuación de Kingdom Come.

A inicios del nuevo siglo, Zeck desapareció un poco de los reflectores, pues se concentró en realizar reinterpretaciones de portadas clásicas, así como en crear ilustraciones digitales para licencias de Mattel y Warner Brothers.

 

Author: Jorge Tovalin

Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la UNAM, estudia la Maestría en Mercadotecnia y Publicidad en la Universidad Iberoamericana. Fue productor y conductor del programa de radio semanal sobre cómics La Quinta Dimensión, en la estación cultural 95.7 FM El Politécnico en Radio (2004-2007). Fue articulista de Editorial Vid por cuatro años, en títulos como Batman, Superman, Justice, Wonder Woman, Watchmen y Una muerte en la familia, entre otros. Desde 2008 es coordinador editorial de Comikaze, único medio impreso mexicano dedicado en su totalidad a la difusión del cómic. En los inicios de Editorial Kamite se desempeñó como articulista, antes de ser invitado a ocupar el cargo de Editor en Jefe de Bruguera Comic Books, tarea hasta realizó que el proyecto cerró a fines de 2015. Durante seis años (2012-2018) fue coordinador de prensa y community manager de La Mole Comic Con, fungiendo como content manager la primera mitad de 2018. Actualmente colabora con Caligrama Editores.

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